Por: Bache3000
El Ministerio Público Fiscal formuló cargos contra un hombre acusado de romper el celular de su ex pareja en medio de una discusión. En la misma audiencia, la fiscalía solicitó medidas cautelares para resguardar a la víctima, que el juez de Garantías dispuso de inmediato: prohibición de acercamiento y de contacto con la mujer y con su domicilio.
El hecho ocurrió el 2 de septiembre, alrededor de las 20:20, dentro de una vivienda. Según la acusación, el hombre le quitó el teléfono a la mujer con la presunta intención de revisarlo y lo arrojó al piso, rompiendo la pantalla. La denuncia fue realizada por la madre de la víctima, quien dio aviso a la policía.
La fiscal adjunta María José Jalil basó la formulación de cargos en las entrevistas realizadas, el acta de constatación del daño en el dispositivo y la intervención de la Oficina de Atención a la Víctima (Ofavi), que evaluó un riesgo leve en la situación. La funcionaria remarcó la posibilidad de abordar el caso judicialmente e imponer medidas de coerción que protejan a la víctima mientras avanza el proceso penal.
Por eso pidió la prohibición de acercamiento y contacto del imputado hacia la mujer y su domicilio, por sí o por interpósita persona, y precisó que además tramita una denuncia paralela en el fuero de Familia. Desde la Ofavi consultaron a la víctima sobre las medidas: la mujer pidió que no se interrumpiera el vínculo entre el imputado y la hija pequeña que tienen en común, un pedido que fue tenido en cuenta al definir el alcance de las restricciones.
El defensor penal Nahuel Benac no se opuso a las cautelares, aunque adelantó que su defendido —sin antecedentes penales— tiene una versión distinta de los hechos. Finalmente, el juez de Garantías tuvo por formulados los cargos por el delito de daño e impuso las medidas solicitadas por la fiscalía.