Por: Bache3000
El Colegio de Arquitectos de San Carlos de Bariloche, encabezado por su vicepresidenta, Alicia Albandoz, brindó ante la prensa un riguroso detalle del proyecto que están trabajando los concejales y que plantea algunos cambios en el Código de Edificación de nuestra ciudad.
En tal sentido, se expresó que la propuesta determina nuevas alturas para zonas urbanas, permitiendo la construcción de uno y hasta dos pisos más, pero que de ninguna forma se supere el área del microcentro de la ciudad, que comprende entre Mitre y Elflein.
“La idea es que la altura siempre esté por debajo de lo que ya está aprobado como máximo en el área urbana. La idea es generar mayor densificación, aprovechar la infraestructura que ya tenemos y eso redundará en un mayor valor de las propiedades, porque el hecho de otorgar más altura en algunos sectores implicará mayor valor en la tierra y eso debe derramarse en la plusvalía, que es la renta diferencial urbana”, expuso Albandoz.
Según la iniciativa que impulsan los profesionales, el sector privado paga la plusvalía, lo recauda el municipio y de allí se crea un fondo para que se derive a dos aspectos fundamentales como son: la mejora de la infraestructura de los barrios y la construcción de viviendas.
“Ya quedó demostrado que sólo la tierra no resuelve el problema habitacional, porque hay que construirle una casa arriba. De otra forma, el Estado no tiene forma de financiar viviendas. Nosotros creemos que es mucho mejor que se generen viviendas colectivas, que lotes de 200 metros cuadrados distribuidos a lo largo de todo el ejido, porque hay que considerar que el costo de llevar infraestructura, transporte público, servicios, cloacas, es muy alto. Por eso, promovemos la vivienda colectiva”, argumentó Albandoz, quien además aclaró que el proyecto no implica la creación de grandes torres de edificios.

“Si con la modificación del Código de Edificación, se generan unas 480 nuevas viviendas de 50 metros cuadrados en forma paulatina y aproximada, con mayor densidad poblacional, podemos conservar el medio natural que nos rodea y aprovechamos ese potencial para generar nuevas viviendas y hacer mejoras en infraestructura”, determinó la referente de los arquitectos.
Entienden que el microcentro ya tiene un impacto, entonces la idea es aprovechar la zona ya intervenida y así generar mejores oportunidades para los barrios que necesitan renovar la infraestructura.
Albandoz manifestó además, que la propuesta surgió desde el seno del Concejo Deliberante, desde el Colegio le hicieron modificaciones, y que consideran que intervenir en un área que ya está impactada es lo mejor para Bariloche en el sentido de poder conservar el medio que nos rodea.
El Colegio de Arquitectos opinó que esta transformación es una oportunidad estética para la ciudad: exigir calidad en los coronamientos de los edificios, soterrar el cableado que contamina la imagen de Bariloche, y ordenar el equipamiento técnico de las fachadas. Densificar bien no es construir cualquier cosa, sino que es mejorar con reglas claras la imagen de la ciudad que vemos todos los días.
“Esto no es un capricho urbanístico: es más vivienda, alquileres más accesibles, menos presión sobre el bosque, infraestructura que se renueva sin que la pague el Estado, un fondo para brindar soluciones habitacionales y una ciudad más prolija. Cuidar el ambiente y resolver el déficit habitacional, son la misma decisión”, concluyeron.