Por: Bache3000
Si alguna vez viste a un cronista estacionar en doble fila, bajarse corriendo con la cámara al hombro y rogar que no aparezca un agente de tránsito, ya sabés de qué estamos hablando. La escena se repite hace años frente al Centro Cívico, el Concejo Deliberante, el Tribunal de Contralor y la Policía de Río Negro: zonas donde se concentra buena parte de la actividad institucional de Bariloche, pero también donde el estacionamiento es un lujo cada vez más escaso.
El Proyecto de Comunicación N° 717-26 aprobado en el Concjo Municipal por unanimidad no promete magia, pero al menos pide que el Departamento Ejecutivo Municipal evalúe técnicamente la posibilidad de delimitar un espacio operativo sobre la calzada para el uso temporal de autos y camionetas de prensa. La idea es simple: que cuando haya una conferencia, una sesión, una emergencia o cualquier hecho de "carácter imprevisible", los equipos de cámara, trípodes, micrófonos e iluminación puedan bajarse cerca del lugar sin que el trabajador tenga que estacionar a cuadras y trotar con el equipo en brazos para no perderse la nota.
Como referencia, el proyecto sugiere las inmediaciones de las calles Pagano, Independencia y Urquiza, aunque aclara que la ubicación final quedará en manos del Ejecutivo, que deberá analizar circulación, seguridad vial y demanda de estacionamiento de la zona antes de decidir dónde marcar la cancha.
Durante años hubo un cartel en la esquina del Centro Cívico que decía "Estacionamiento exclusivo para periodistas", justo al lado de la Municipalidad. Ahí solían estacionar, en realidad, los autos de los funcionarios de turno de cada gestión, mientras los cronistas daban vueltas y vueltas buscando un huequito para dejar el móvil y llegar a tiempo a cubrir lo que fuera. En temporada alta la cosa se ponía todavía peor: no era raro tener que dejar el auto a varias cuadras y hacer el resto del trayecto a paso acelerado, cámara en mano.
El nuevo proyecto insiste en que no se trata de un beneficio permanente ni de una acreditación especial para periodistas, sino de un espacio de uso temporal, vinculado exclusivamente a coberturas en curso y por el tiempo estrictamente necesario. Además, propone que se implemente primero como prueba piloto durante seis meses, y que el Ejecutivo informe al Concejo en un plazo de 30 días hábiles qué medidas adoptó al respecto.
Por ahora es sólo un pedido de comunicación, es decir, una solicitud formal sin fuerza de ordenanza. Si el Ejecutivo decide avanzar, el próximo capítulo de esta historia se escribirá en el asfalto del centro cívico.