jueves 10 de septiembre de 2026 - Edición Nº574

El Bardo de Siempre | 11 sep 2026

PRESIDENTE CÁMARA DE COMERCIO

Caramichos, a fondo: cierre de comercios en Bariloche y por qué "no es momento de subir las tasas"

El presidente de la Cámara de Comercio de Bariloche, Elián Caramichos, habló con Bache3000 sobre la crisis que atraviesa el sector: negocios históricos que bajan la persiana, costos que crecen mientras la facturación se estanca y un cambio global en la forma de consumir que llegó para quedarse. En plena discusión por las tasas municipales, fue tajante: si el municipio recauda menos, "es porque nos está yendo mal". Además, contó qué se habló con Daniel Scioli en el marco de la Fiesta de la Nieve y anticipó qué espera del verano.


Por: Bache3000

La discusión por las tasas municipales atraviesa hoy a la política y a la sociedad barilochense. En sus últimas declaraciones, el intendente Walter Cortés volvió a insistir en la necesidad de que el municipio acreciente sus arcas, con el argumento de que la comuna no recibe fondos de Nación y debe sostenerse con recaudación propia.

En diálogo con este medio, Caramichos fue claro: "El pedido se eleva siempre a nivel municipal, porque los impuestos municipales fueron subiendo, y el reclamo es que no es buen momento. Porque si ustedes (Municipio) están con menos recaudación, justamente es porque nos está yendo mal. Entonces, no es momento de subir las tasas".

El planteo no se agota en el Centro Cívico. A nivel provincial, el titular de la Cámara recordó que "a principios del año pasado nos sacaron la bonificación del 30% en Ingresos Brutos, y tuvo un muy mal impacto". Y a nivel nacional apuntó contra el organismo recaudador: "La presión de ARCA en este momento es muy, muy alta, y desde CAME y desde CAC estamos presionando, te diría, a diario, para ver qué hacemos con la cantidad de embargos que todos los días libran". El balance, sin embargo, es magro: "Se está trabajando en todos los aspectos, pero sin grandes novedades en ninguna de las tres líneas".

La entrevista surgió a partir de lo que este medio viene observando en las calles de la ciudad. Terminada la temporada alta, Bache3000 recorrió arterias comerciales como Onelli, Quaglia y otras del centro y registró el cierre de comercios históricos.

"Bariloche no es ajena a la realidad que está pasando a nivel país", planteó Caramichos. Su diagnóstico combina dos factores: la caída del consumo y un cambio de hábitos que excede a la Argentina. "Por un lado tenemos una merma de consumo considerable. Básicamente todos los negocios estamos facturando de forma interanual lo mismo que facturamos el año pasado, con la diferencia de que los costos se nos incrementaron considerablemente", explicó.

La caída, describió, se hizo visible después del verano. "Este otoño fue el peor otoño, muchos dicen, de los últimos 20 años. Mucha gente estaba esperando la temporada de invierno para salvarse. No fue milagrosa, pero no fue tan mala quizás como muchos esperábamos. Lamentablemente fue insuficiente para gran parte de los comercios". Y agregó: "Hoy observamos, con mucha tristeza, que a negocios históricos de la ciudad no les queda otra que cerrar las puertas".

Para graficar lo que pasó, apeló a una imagen: "Fue como la parábola de la rana en la olla. No la vimos de golpe. Empezamos a ver que había una merma, y muchas veces los comerciantes no pudimos identificar por dónde venía". A diferencia de otras crisis, no hubo herramientas para amortiguar el golpe: "No fue como un volcán o una pandemia, que dijimos 'che, es esto', y cuando se termina, automáticamente nos recuperamos. Y teníamos los recursos, los créditos, los subsidios. No tuvimos nada en esta situación. Se formó la tormenta perfecta".

¿Cuántos comercios cerraron? La Cámara todavía no tiene el dato. "Te voy a ser totalmente sincero: hoy no lo tenemos", admitió Caramichos. Los cierres suelen coincidir con el vencimiento de los contratos de alquiler —en abril y mayo, o entre septiembre y noviembre—, por lo que la entidad prevé hacer un relevamiento recién en los primeros días de noviembre. Lo que sí adelantó no es alentador: "Me parece que esto se va a agudizar un poquito más. No es simplemente un recambio: hay negocios que están cerrando definitivamente, y lo vamos a ver bien claro. Para fin de año vamos a ver, lamentablemente, muchas puertas cerradas".

Departamentos vacíos, reuniones con Scioli y un verano sin alarma

El impacto también se siente en el empleo y en el mercado inmobiliario. "Pasamos de estar con crisis habitacional y con mucha demanda a la situación totalmente inversa. Hoy, si buscás departamento, encontrás tranquilamente a precios módicos en Bariloche, y por ahí sobran trabajadores, cuando no hace tanto estábamos faltando en la zona. Se nota, y se nota con fuerza", graficó.

En las últimas semanas, en el marco de la Fiesta Nacional de la Nieve, empresarios locales mantuvieron reuniones con Daniel Scioli, secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación. Caramichos confirmó que participó de algunos de esos encuentros y ubicó el eje en el rol del turismo: "Históricamente Bariloche toma conciencia de que su punto de partida en la economía es el turismo, y por eso hemos generado el Emprotur, que es una entidad pionera en la Argentina y hoy por hoy no es la única: han copiado el modelo". En ese marco, valoró que la temporada de invierno haya sido "aceptable" en medio de "una recesión muy fuerte a nivel país", algo que —dijo— no ocurrió en localidades vecinas como Villa La Angostura, El Bolsón o San Martín de los Andes, "que tuvieron una pésima temporada".

Más allá de la coyuntura, el presidente de la Cámara insistió en un cambio estructural: la forma en que la gente obtiene bienes y servicios está cambiando en todo el mundo. "A nivel mundial cambiaron los hábitos de consumo. Entonces el retail, dentro de todos los números que hay, se está viendo muy afectado por lo que es la venta electrónica. Creo que todos empezaron a tomar conciencia el año pasado", señaló. Frente a eso, la receta es adaptarse, aunque no todos pueden: "Con la variable económica a nivel macro no podemos hacer nada. Lo que podemos hacer es tratar de ajustarnos a este cambio en los hábitos de consumo. A veces es más sencillo y a veces no. Si la estructura es muy grande, es muy difícil hacer un cambio de giro. Y lo que pasa con las estructuras muy chicas es que no tienen los recursos para actualizarse".

Sobre el verano, evitó el dramatismo. Consultado sobre si "alarmante" era la palabra para definir la situación de la ciudad, respondió: "No creo que sea la definición, porque la temporada de verano anterior no fue mala y esta de invierno fue aceptable. No estaría preocupado por el verano". La salvedad llegó enseguida: "Pero con una situación marco que, más allá de lo que anuncia el Gobierno Nacional, todavía está lejos de salir de esta crisis económica en la que estamos".

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