Por: Bache3000
El vicegobernador Pedro Pesatti aprovechó el acto por el Día del Maestro para reivindicar la escuela pública como herramienta de formación ciudadana: “La comprensión de un texto les da a los ciudadanos más herramientas para comprender el mundo y evitar que les vendan gato por liebre. Esa fue una de las grandes funciones de la escuela argentina”, afirmó.
Pesatti recordó que la Argentina construyó tempranamente un sistema educativo público, gratuito e igualitario en todo el territorio, y reivindicó la figura de Domingo Faustino Sarmiento y de la generación de dirigentes que concibió a la escuela como una política pública para garantizar equidad. Para el vicegobernador, ese modelo empezó a debilitarse cuando la última dictadura militar transfirió las escuelas primarias y preescolares a las provincias, y terminó de resquebrajarse en los 90 con la Ley Federal de Educación y una descentralización de los servicios sin los recursos para sostenerlos.
“Algún día tendremos que volver a pensar el federalismo y la educación pública de verdad. La palabra federal se ha vaciado de contenido y se ha utilizado para dividir a la Argentina en provincias con realidades cada vez más diferentes”, planteó.
En otro tramo, vinculó el deterioro educativo con un modelo económico de enclave, basado en la extracción de recursos naturales sin agregado de valor ni desarrollo integral. “Los enclaves no desarrollan nada. Puede haber inversiones, pero si no están encadenadas con el desarrollo sirven solamente para quienes se llevan el oro, la plata, el petróleo, el gas, el trigo o la carne”, sostuvo.
Pesatti también consideró que la fecha merece una participación más amplia de la comunidad, las escuelas y las instituciones, por el peso que tiene la educación en la historia argentina. “Tal vez, entre todos los días que celebramos en la Argentina, este sea el más importante, porque tiene que ver con los maestros, con la educación y con una de las tradiciones más importantes de nuestro país”, señaló.
Al cierre, agradeció a los docentes jubilados por mantener viva la memoria de la escuela pública nacional, una tarea que definió como “un fueguito que se mantiene encendido” para recuperar, cuando cambien las condiciones políticas, el proyecto educativo que —dijo— la Argentina necesita.