sábado 12 de septiembre de 2026 - Edición Nº576

El Bardo de Siempre | 12 sep 2026

SALUD MENTAL EN BARILOCHE

Camino Abierto estrenó "Viaje de locos" y su fundadora expresó: "un mundo sin manicomios es posible"

09:40 |El documental registra el viaje de 44 usuarios y familiares de salud mental de nuestra ciudad a una conferencia latinoamericana en Valparaíso. Tuvo su primera proyección el ayer viernes en la sala de sesiones del Concejo Municipal, como lanzamiento hacia la comunidad, y se verá en el FAB a fin de mes. La psicóloga Mirta Elvira habló con Bache3000: "No se trata de atacar una ley, sino de ver cuál es su implementación. Hoy estamos en un estado de emergencia".


Por: Bache3000

Unas 50 personas se sentaron el viernes en la sala de sesiones del Concejo Municipal para ver algo que no era una sesión: se vieron a sí mismas en una pantalla. La proyección de "Viaje de locos" fue una función interna, pensada para que quienes viajaron y son parte de la película pudieran verla primero, pero funcionó como el lanzamiento público de un documental que ahora empieza a circular. El paso siguiente es el Festival Audiovisual Bariloche (FAB), que se desarrolla del 21 al 27 de septiembre, donde la película participa como invitada y tendrá su primera función abierta a toda la comunidad.

"Lo del viernes es una proyección interna, para que las personas que viajaron y que son parte puedan visualizar el documental. Y luego va a estar en el FAB, es una película invitada dentro del festival, y ahí vamos a poder difundir para toda la comunidad", explicó a Bache3000 Mirta Elvira, psicóloga, doctora en salud mental comunitaria y fundadora de Camino Abierto, el dispositivo de salud mental del Hospital Zonal del que salieron los protagonistas.

La fecha le dio otro peso a la función: ayer viernes se cumplieron 35 años exactos de la sanción de la Ley 2440, votada por la Legislatura rionegrina el 11 de septiembre de 1991, la primera norma de desmanicomialización de la Argentina y de Sudamérica.

Según la ficha técnica, "Viaje de locos" es un documental de 63 minutos, rodado en Full HD y 4K, realizado por Elvira junto a Helena Benito y Mariano Benito, y producido con una productora barilochense que se encargó del registro, el montaje y la posproducción de sonido e imagen. Su base es un viaje concreto: a fines de 2022, un micro con 44 personas —usuarios de salud mental, familiares y talleristas de Camino Abierto— salió de Bariloche rumbo a Valparaíso, Chile, para participar de la Tercera Conferencia Latinoamericana de Salud Mental.

"Se llama Viaje de locos porque fue una locura armarlo", cuenta Elvira. "Pensar que uno puede ir con un micro, con 44 personas, de Bariloche a Valparaíso, sin muchos recursos... Tuvimos que trabajar mucho para conseguir los recursos para hacerlo". Parte de ese esfuerzo fue comunitario: en noviembre de 2022 organizaron "Bailamos locos de alegría", un evento en la plaza del Centro Cívico para juntar el dinero que faltaba para el pasaje.

La cámara la empuña una participante del viaje. Registra la carga de valijas, las despedidas, la llegada a un hotel familiar y la playa de Valparaíso, donde el grupo, según la sinopsis, "no pasa desapercibido por los lugareños". La ficha lo dice sin vueltas: para la mayoría de los espectadores, esas personas "pueden parecer especiales, exóticas, bizarras", y esa rareza —"probablemente muy estimulada por prejuicios y viejos estigmas"— se desarma cuando las imágenes revelan que el grupo va a una conferencia de salud mental. La conclusión que propone la película es que "las posibilidades de ser feliz y de poder tener una vida digna son posibles, son reales, existen, porque estas personas existen y viven y, como aquellos que nos consideramos 'normales', pueden".

La voz que hilvana el relato es la de Helena Benito, tallerista de teatro de Camino Abierto, actriz egresada de la Universidad Nacional de Río Negro e hija de la directora. "Va hablando del propósito del viaje y de su visión del mundo a través de estos ojos de la salud mental", describe Elvira, y marca la diferencia con lo que suele verse en pantalla: "En general vemos películas que hablan de la salud mental y que tienen cierto nivel de oscuridad: se muestran los manicomios, el sufrimiento, el encierro. Está bien que se pueda mostrar, pero esta perspectiva es un poco más luminosa y esperanzadora, de que hay salidas posibles".

"Lo que nosotros queríamos era registrar ese viaje y mostrar cómo personas con algún padecimiento pueden tener una vida, pueden tener proyectos y pueden tener un bienestar en su convivencia, siempre que tengan apoyo y sean parte de un proyecto de vida", resume. "Los apoyos son algo fundamental en salud mental, pero no solo en los padecimientos severos, sino en la vida cotidiana. Necesitamos vivir en grupo, en equipo, en sociedad, tener lazos, sentirnos parte".

Ese es, en el fondo, el programa de Camino Abierto. Elvira lo fundó en 2008 como un centro cultural dependiente del área de Salud Mental del Hospital Zonal Ramón Carrillo, pero fuera del hospital: funciona en Misiones 75, en el barrio Ñireco, y está abierto a toda la comunidad. Allí se dictan talleres artísticos, deportivos y laborales que forman parte del tratamiento —teatro, cerámica, cocina, gimnasia, una empresa social textil— con el objetivo de que las personas con padecimiento mental puedan armar un proyecto de vida y sostenerlo en su barrio, sin encierro. Cumple funciones de hospital de día, casa de medio camino y espacio de formación laboral, todo en uno. De sus primeras reuniones nació en 2009 ACUFA, la asociación de usuarios, familiares y amigos de salud mental que acompaña a decenas de familias y financia parte de los talleres.

El nombre no es una metáfora vacía. Según reconstruyó una publicación especializada, cuando el Hospital buscó instalar un dispositivo de salud mental en ese sector, hubo vecinos que se opusieron alegando la "peligrosidad" de los usuarios y pidiendo que fueran a un barrio "más aislado"; la salida fue transformar el proyecto en un centro cultural dependiente del hospital, abierto a todos. Diecisiete años después, el lugar es objeto de estudio académico como caso de participación comunitaria en salud mental, y su fundadora fue distinguida en 2023 por el propio Concejo Municipal entre las mujeres que dejaron huella en Bariloche, en el mismo recinto donde el viernes se proyectó su película.

Una ley pionera, 35 años después

La Ley 2440 fue sancionada poco después de que Río Negro cerrara el hospital psiquiátrico de Allen. Prohíbe la habilitación de manicomios, concibe la internación como último recurso y pone la reinserción comunitaria como eje del tratamiento. La palabra "desmanicomialización", que ni siquiera figura en el diccionario de la Real Academia, es un neologismo rionegrino que hoy se usa en toda la región. Por eso, según su ficha, la película ya fue requerida por instituciones nacionales e internacionales: la V Conferencia Latinoamericana de Salud Mental Comunitaria en Bolivia, el XIX Congreso Argentino de Salud Mental, los servicios de salud mental de Granada y Asturias en España, y festivales como el "Salud para Todos" de la Organización Panamericana de la Salud, el Mirades Fest de Valencia, Cine Mental y el Brain Film Fest de Barcelona.

Pero Elvira no se queda en la celebración. Acaba de volver de esa conferencia en Bolivia, donde —dice— se ven las diferencias entre los países latinoamericanos, y el diagnóstico que trae para casa es duro. "Si bien Río Negro es una provincia avanzada, hay muchísimas cuestiones de la reforma de salud mental. En estos momentos estamos en una situación de emergencia en cuanto a la cantidad de recursos que hay para la población, a los dispositivos", afirmó.

Para Elvira, la discusión no pasa por el texto de la norma. "No se puede hablar de la letra de la ley si no se habla de la implementación de cualquier ley. No se trata de atacar una ley, sino de ver cuál es la implementación de esa ley. Si no existiera una ley, sería exactamente lo mismo", planteó, y extendió el razonamiento a la Ley de Protección Integral de niños, niñas y adolescentes. "Hoy en día estamos en un estado de emergencia porque hay necesidades básicas insatisfechas, porque los proyectos de vida de los jóvenes están muy lábiles".

Su definición de salud mental desborda lo sanitario. "No se puede hablar de salud mental si no hablamos de salud integral, y hablar de salud integral es hablar más allá de lo sanitario. Lo sanitario es lo que recibe ya el daño, pero tenemos que pensar cuál es el proyecto de vida de esa persona, de qué espacios ha sido excluida, qué pasa con su educación, con sus lazos sociales, con su vida cotidiana, con su trabajo, con su economía. Hablar de salud mental es hablar de todo eso, y eso tiene que ver con políticas sociales, con integración comunitaria, con educación".

También describe una paradoja de época. "Hay una aceptación en la sociedad, pero también hay muchísimo más sufrimiento. Vivimos en una sociedad bastante individualista, donde se nos está pidiendo demostrar más el tener que el ser, en una sociedad de consumo donde hay muchísimo consumo pero no hay espacios de apoyo y de acompañamiento".

Consultada por el uso de la palabra "loco" en el debate público —a veces poética, a veces arrojada sobre figuras políticas—, Elvira fue tajante: "Yo no romantizo la locura. Uno puede usar esa palabra: loco, usuario, paciente, la que más te guste. Lo importante es el trato que uno le da a la persona y el trato que tenemos entre todos. La falta de respeto, el insulto, eso no está ligado a la locura; está ligado más a la manipulación, a la psicopatía. Me parece que hay bastante confusión en eso". Y advirtió sobre el daño colateral de esa confusión: "Hay un colectivo de personas que quizás tengan algún tipo de padecimiento y se sienten afectadas porque se las considera peligrosas o irrespetuosas, cuando en realidad abrimos el diario o vemos la tele y vemos que la peligrosidad y la falta de respeto están por otro lado, que no tiene que ver con la locura ni con el padecimiento".

"Viaje de locos" es, en ese sentido, un argumento en imágenes. "Deseo realizar esta película porque creo que hay relatos muy potentes que dan cuenta de que un mundo sin manicomios es posible", escribió Elvira en la carta de motivación que acompaña la ficha. Después del FAB, la película saldrá a recorrer congresos y festivales de tres continentes. La pregunta que deja en Bariloche es más incómoda: cuánto de ese mundo posible sigue teniendo con qué sostenerse en la provincia que lo inventó.

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