sábado 12 de septiembre de 2026 - Edición Nº576

Yo no lo voté | 12 sep 2026

BOLONQUI EN PUERTA EN LA LEGISLATURA

Ipross a la carta: Weretilneck quiere terminar con la afiliación obligatoria y la oposición avisa que dará pelea en el recinto

20:08 |El gobernador envió a la Legislatura un proyecto para terminar con la afiliación obligatoria de los estatales rionegrinos: activos y jubilados podrán llevarse sus aportes a otra obra social, con un piso de 12 meses. El bloque de José Luis Berros exige convocar primero a la comisión de seguimiento y advierte por un vaciamiento que termine en una "virtual privatización". La sesión del 24 de septiembre asoma como el primer round.


Por: Bache3000

El Ipross volvió a estar en el centro de la agenda provincial, y esta vez no por un reclamo de afiliados ni por una demora en las prestaciones, sino por una decisión política de fondo. El jueves, Alberto Weretilneck anunció el envío a la Legislatura de un proyecto de ley que habilita la libre elección de obra social para los agentes públicos de Río Negro. Traducido: la afiliación obligatoria al Instituto Provincial del Seguro de Salud, que rige para todos los trabajadores del Estado provincial, dejaría de ser tal. "Ipross está cambiando permanentemente. Ahora damos un paso más: libertad de elección para las y los agentes públicos de la provincia", dijo el gobernador, y cerró: "Río Negro está cambiando. Río Negro tiene rumbo".

Según lo difundido por el Ejecutivo rionegrino, los afiliados directos que ejerzan la opción podrán derivar sus aportes y contribuciones a otra entidad habilitada, junto con la cobertura de su grupo familiar primario. La elección es en bloque: no se puede dejar a un hijo en el Ipross y llevarse al resto de la familia a otra cobertura. Quien se vaya deberá permanecer al menos 12 meses en la entidad elegida y, cumplido ese plazo, podrá cambiar otra vez o volver al Ipross como afiliado obligatorio. Si pierde la cobertura por razones ajenas a su decisión, la reincorporación será automática, y los tratamientos en curso deberán sostenerse sin interrupciones durante el cambio. El proyecto alcanza tanto a los trabajadores activos como a los jubilados.

Lo que el anuncio no dijo pesa tanto como lo que dijo. No se conoce todavía el texto completo ni qué entidades quedarán "habilitadas": si solo las obras sociales sindicales o también las prepagas privadas. Tampoco se explicó con qué números calcula el Gobierno el impacto de que una porción de los afiliados, y de sus aportes, se vaya.

En términos políticos, la jugada de Weretilneck tiene una particularidad: la bandera de la "libertad de elección" no es suya. En abril de 2024, las legisladoras Martina Lacour y María Laura Frei, del PRO, y Yolanda Mansilla, de Primero Río Negro, presentaron un proyecto para que los estatales dejaran de estar "cautivos" del Ipross y se fomentara la competencia entre obras sociales sindicales, públicas y prepagas. La iniciativa nunca avanzó, pero quedó como antecedente. 

El fantasma del vaciamiento y la comisión que nadie convocó

Desde la vereda de enfrente, el peronismo ya avisó que no va a dejar pasar el proyecto sin pelea. El presidente del bloque Vamos con Todos, José Luis Berros, pidió que antes de discutir cualquier reforma se constituya la Comisión Especial Legislativa de Seguimiento del Ipross, prevista en el artículo 60 de la Ley 2753, y que ese ámbito evalúe la situación real de la obra social frente a los anuncios de cambios estructurales. "Una reforma de esta envergadura no puede impulsarse de manera unilateral y a espaldas de quienes conocen y forman parte del IPROSS. La Legislatura tiene una comisión específica de seguimiento y es imprescindible que sea convocada y escuche todas las voces antes de discutir cualquier modificación", sostuvo, y reclamó que también sean convocados los gremios, los trabajadores y las organizaciones vinculadas al funcionamiento del instituto.

El planteo de Berros es institucional, pero el fondo es económico. "Seguramente allí existen argumentos que permiten sostener o cuestionar la necesidad de una reforma como la que se pretende llevar adelante. No podemos discutir cambios estructurales sin siquiera escuchar ese ámbito institucional", afirmó. Y le puso nombre al temor: que la libre elección termine desfinanciando y vaciando al Ipross, debilitando su carácter de obra social estatal y abriendo el camino hacia una "virtual privatización".

Ahí está el nudo del debate que se viene. Una obra social como el Ipross funciona con lógica solidaria: aportan todos, incluidos los que no se enferman, para cubrir a los que sí. Si la puerta de salida se abre y la cruzan quienes pueden pagar una prepaga (los sueldos más altos, los más jóvenes, los más sanos), lo que queda adentro es una caja con menos ingresos y más gasto, con los jubilados y los tratamientos crónicos como principal demanda

El calendario ya tiene una fecha marcada. El vicegobernador Pedro Pesatti convocó a sesión ordinaria para el jueves 24 de septiembre y, aunque un proyecto de esta magnitud difícilmente llegue al recinto sin pasar antes por comisiones, ese día será la primera prueba de fuerza: se verá si el oficialismo acepta el pedido de convocar a la comisión de seguimiento o si avanza con el trámite sin ese paso previo. El peronismo de Vamos con Todos en contra, sumado a los gremios estatales a los que Berros quiere sentar en la mesa, el Ipross se convirtió en algo más que una obra social: es el terreno donde Weretilneck y la oposición van a medir, entre otros escenarios, fuerzas en el arranque del camino hacia 2027.

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