domingo 13 de septiembre de 2026 - Edición Nº577

Yo no lo voté | 13 sep 2026

LUEGO DE ACEPTAR LAS DE ALTO VALLE

Ruta 40 y 23: "No estamos preparados para recibir esas rutas"

13:22 |Weretilneck firmó con Nación el traspaso por 20 años de las dos rutas del corredor petrolero. El tramo Bariloche–El Bolsón de la Ruta 40, "la de los 1.000 baches", y la Ruta 23 quedaron afuera. "No estamos preparados para recibir esa ruta", admitió el gobernador.


Por: Bache3000

El Gobierno de Río Negro y el Estado Nacional firmaron un convenio por el cual la provincia se hará cargo durante 20 años de las rutas nacionales 22 y 151, dos trazas que atraviesan el Alto Valle y el norte rionegrino y que forman parte del corredor petrolero de Vaca Muerta. La Zona Andina no entró en el reparto: ni la Ruta 40 Sur en el tramo que une Bariloche con El Bolsón, ni la Ruta 23, que conecta la costa con la cordillera a lo largo de toda la Línea Sur, integran esta etapa.

Según el texto del acuerdo, Vialidad Nacional le encomienda a Vialidad Provincial de Río Negro la gestión integral —por sí o a través de terceros— de los tramos de ambas rutas ubicados en territorio rionegrino: ejecución de obras, conservación, mejoramiento, mantenimiento integral, prestación de servicios al usuario y control operativo.

La provincia podrá intervenir sobre la "traza liberada", es decir, los sectores de la 22 y la 151 que no tienen contratos abiertos. Allí se prevén trabajos de repavimentación, mejoramiento, recalce de banquina y señalización horizontal y vertical para devolverles a las vías condiciones de "transitabilidad". Dos frentes tendrán tratamiento prioritario: la rotonda de Choele Choel y una obra de mejora sobre la Ruta 151.

La Ruta 22 cruza la provincia de este a oeste y conecta, entre otras localidades, Río Colorado, Choele Choel, General Roca y Cipolletti. La 151 arranca en Cipolletti, pasa por Contralmirante Cordero y Barda del Medio, llega a Colonia Catriel y termina en el límite con La Pampa.

Consultado por este medio, Weretilneck valoró el traspaso, pero reconoció que en esta oportunidad la 40 Sur y la 23 —una obra que lleva más de tres décadas sin terminarse— quedaron afuera. "La ruta 23 no está dentro de esta etapa, tomamos las rutas que están más deterioradas y las que tienen más alto tránsito", explicó.

El gobernador aprovechó para cargar contra la Casa Rosada y cuestionó que el gobierno de Javier Milei no invierta en el mantenimiento de las rutas nacionales en ninguna provincia. "Nunca hubiésemos deseado la transferencia de las rutas, pero no podemos dejar a los vecinos expuestos a este nivel de accidentes por este nivel de mantenimiento de rutas", sostuvo.

Ante la pregunta de si se analizó que la provincia tomara el tramo de la 40 entre Bariloche y El Bolsón, fue tajante: "Operativa, técnica y económicamente no estamos preparados para recibir esa ruta y resolver los problemas que hoy tiene. Tenemos que rediseñar la estructura vial de la provincia". Y completó: "Tenemos a Vialidad Provincial preparada para mantener nuestras rutas provinciales, pero no para todas las rutas nacionales. Es un proceso que tiene su tiempo, que debe ser estudiado, y esta etapa será de esta forma".

La definición llega apenas una semana después de que los intendentes Walter Cortés (Bariloche) y Bruno Pogliano (El Bolsón) le reclamaran al Gobierno nacional el reasfaltado completo de los 120 kilómetros de la 40 que separan ambas ciudades. Los jefes comunales sostienen que el bacheo que ejecuta Vialidad Nacional dura apenas unos días y no evita que la traza vuelva a quedar intransitable.

El pedido se apoya en una sentencia de la Justicia federal, ya firme, que ordena arreglos urgentes, señalización adecuada y un plan de mantenimiento integral. Un relevamiento de las autoridades de El Bolsón contabilizó un millar de pozos, hundimientos, desniveles y fallas de señalización en el tramo, que desde entonces quedó bautizado como "la ruta de los 1.000 baches".

Por ahora, el corredor petrolero pesó más que el turístico. La 40 Sur seguirá dependiendo de una Vialidad Nacional que, según el propio Weretilneck, dejó de invertir en mantenimiento. Y la 23, tres décadas después, sigue en obra.

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