lunes 14 de septiembre de 2026 - Edición Nº578

El Bardo de Siempre | 14 sep 2026

¡Otra que los supersónicos!

Mozos sí, robots no: UTHGRA se mete en la pelea por la Carta Orgánica para frenar a la IA en los bares y restaurantes

20:28 |A menos de dos meses de la elección de convencionales, el gremio hotelero y gastronómico salió a plantar bandera en la reforma de la Carta Orgánica con un pedido que suena a ciencia ficción pero ya pasa en las confiterías del centro: que la atención al turista quede reservada, por ley, a personas y no a pantallas.


Por: Bache 3000

En Bariloche ya hay confiterías donde pedís el café sin cruzar palabra con un mozo, y boliches donde el trago aparece escaneando un QR. Con esa postal como punto de partida, la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA) Bariloche convocó a una conferencia de prensa para presentar su propuesta ante la reforma de la Carta Orgánica municipal. El título de la presentación no deja lugar a dudas: "Bariloche turísticamente humano".

La jugada es política antes que gremial. El sindicato no está discutiendo paritarias ni condiciones de trabajo: quiere que la Carta Orgánica —la que van a redactar los convencionales que se eligen el 1° de noviembre entre 13 listas— establezca como principio que las tareas de atención al turista, del mozo al guía, del chofer al capitán de lancha, las hagan personas. Y de paso, que se cumpla de una vez lo que ya está escrito sobre el acceso libre a las costas del lago.

Nelson Rasini, secretario general de UTHGRA Bariloche, arrancó apuntando a un clásico local: las normas que existen y nadie hace cumplir. "No solo que quede reglamentado en la carta magna, sino que se haga respetar, porque hay muchas de las cosas que nosotros proponemos desde acá, como el acceso libre a las costas, que están reguladas y reglamentadas, pero lamentablemente no se han cumplido", dijo.

Sobre la automatización fue directo: "Nosotros no podemos hacer que el avance de la tecnología cause efecto en la mano de obra en una actividad tan importante como la gastronómica". Y contó lo que ya se ve en la noche barilochense: "Hoy uno va a un boliche a bailar y me estaban comentando que a través de un QR ya aparecen los tragos, y se va a eliminar una figura tan importante como el bartender, como pueden ser los mozos, como pueden ser muchas en el futuro".

Rasini advirtió que la lista sigue: "El transporte público conducido artificialmente, y realmente hasta el guía de turismo va a estar perjudicado. ¿Por qué? Porque van a haber pantallas que van a indicar todo. Es algo muy profundo que tiene que quedar plasmado y que después tiene que ser llevado a la práctica".

El otro frente, el de las costas, vino con nombre de barrio. Rasini sostuvo que desde el kilómetro 1 en adelante el lago es "prácticamente inaccesible" porque "se ha avanzado con distintos emprendimientos que perjudican no solo la vista, sino el acceso como tiene que ser", y apuntó a Las Chacras, donde "lo que debería remarcarse como línea de ribera está prácticamente ocupado; se ha avanzado y se sigue avanzando sin ninguna fiscalización". Un dardo que apunta, sin nombrarlos, a los que tienen que controlar.

Ovidio Zúñiga, referente histórico del gremio, fue el encargado de explicar por qué UTHGRA eligió la Carta Orgánica y no una mesa con los empresarios. "Entendemos que esta próxima Carta Orgánica tiene más trascendencia que la elección de un intendente, porque estamos en momentos bastante difíciles para pergeñar qué es lo que nos depara el futuro", planteó.

Para Zúñiga, lo que viene es "una verdadera revolución industrial, nueva, pero con una situación mucho más complicada, porque aquella revolución industrial venía a poner al hombre como el eje central de las nuevas producciones. Esta viene en retroceso del ser humano, esta viene a reemplazar al ser humano". El tema, dijo, ya se discutió en la paritaria nacional del sector. Y lo bajó al changuito: "El otro día estaba en un supermercado importante y cada vez hay más máquinas donde vos pasás y cobrás. Una, dos, tres, casi cuatro. ¿Cuántos trabajadores menos hay acá? Casi doce, si le dan los francos en tiempo y forma".

"No queremos que nos pase eso en el turismo, en la hotelería, en el auto que tiene que llevar, en el colectivo que tiene que transportar a un turista, en aquel que tiene que informarle cómo se llama el cerro Millaqueo y quién le puso el nombre", enumeró. "Queremos que lo hagan los humanos, queremos que lo hagan nuestra gente. El que conduzca el micro, el que conduzca la lancha, el guía de pescadores, que puedan tener la posibilidad de decir: 'Yo tengo preservado mi lugar de trabajo'. ¿A partir de qué? De acotar, de poner límites a este avance de la tecnología y la inteligencia artificial".

La conferencia tuvo también su cuota de política provincial y nacional. Zúñiga cargó contra el gobernador Alberto Weretilneck, que según dijo "ya ha dicho que está dispuesto a votar que se vendan tierras a los extranjeros", y reclamó cuidar "el entorno, nuestras montañas, nuestros lagos, nuestras costas", porque "es el lago de la humanidad, no solo de los barilochenses". A Javier Milei no lo nombró, pero no hizo falta: "¿Quién le va a dar a las futuras generaciones la estabilidad económica que necesitan? ¿El Estado municipal, el provincial, el nacional, con las condiciones que está imponiendo un presidente hoy? Entonces, si yo tengo que buscar soluciones, empiezo por casa. Soluciones paliativas seguramente, pero empiezo por casa".

Lo llamativo es con quién no habló el gremio. Consultados, los dirigentes admitieron que no se reunieron ni con los candidatos a convencionales ni con los empresarios, aunque dijeron haber conversado con "algunos sectores" que buscan integrar la convención. "No tenemos que hablar con los empresarios. No quiero hacer una paritaria, porque no es una paritaria: es una cuestión de sentido común de qué queremos hacer con los humanos en nuestro trabajo diario para que tengan sustento", sostuvo Zúñiga. El argumento económico, según el gremio, es que nadie pierde: "Ninguno de los hoteles que están en Bariloche, ninguna de las agencias de turismo va a perder plata, porque lo que está lo puso la naturaleza, y lo que tenemos que cuidar es eso y el trabajo para los barilochenses".

Las preguntas incómodas llegaron igual. ¿No es resistirse al progreso? "No es que nos estamos resistiendo al progreso; lo que no queremos es que el progreso deje al costado del camino al ser humano. Andá a preguntarle a la gente qué quiere, ¿trabajo o un robot? Que alguien me explique por qué este avance tiene que reemplazarlos a ustedes", devolvió Zúñiga. ¿Y la libertad del empresario para manejar su negocio? "Me imaginaba esta pregunta porque era lógica. Me estoy metiendo en la vida privada del empleador. La actividad va a estar determinada hacia los seres humanos. El que pone una agencia de viaje tiene que tener autos conducidos por humanos. La lancha no va a ser manejada por un robot, sino por un capitán de barco".

¿Y por qué la Carta Orgánica y no una ordenanza? "Es que la Carta Orgánica es el lugar, porque vos no tenés que mirar lo que va a pasar dentro de un año; tenés que estar pensando qué va a pasar dentro de 20 o 25 años", respondió. "El avance que está teniendo la informática y la robótica en este momento es intenso, es mucho más rápido de lo que nosotros estamos reaccionando. Porque no estamos reaccionando: estamos convalidando un avance que, cuando queramos advertirlo, nos va a traer serios problemas sociales, severísimos problemas sociales". Y dejó picando la postal del turista del futuro: "Estoy en el hotel de vacaciones, vengo a Bariloche y mando a pedir una excursión. ¿Y quién te lleva? Nadie. Está todo grabado, todo informatizado. El robot lo enchufan y lo dejan en la casa. Al turista, a la persona, al humano, ¿quién lo va a atender? Por eso decimos Bariloche turísticamente humano".

Los "gordos" de la CGT fueron a ver al Papa

El planteo de UTHGRA no cayó del cielo. Días atrás, una delegación argentina encabezada por Gerardo Martínez, secretario de Relaciones Internacionales de la CGT, y Cristian Jerónimo, cosecretario de la central, fue recibida por el papa León XIV en el marco del IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti: diálogo socioambiental Norte-Sur. En la comitiva también estuvieron Alejandro Gramajo, titular de la UTEP, y Daniel Funes de Rioja, expresidente de la Unión Industrial Argentina. Sindicalistas y empresarios, juntos, en el Vaticano.

Uno de los temas centrales de la audiencia fue el avance de la inteligencia artificial y su impacto en el empleo. La CGT le remarcó al pontífice que la incorporación de nuevas tecnologías no debería quedar exclusivamente en manos de las empresas y reclamó que los trabajadores y sus organizaciones participen de ese proceso. Al diagnóstico le sumaron el combo conocido: pérdida del poder adquisitivo de trabajadores y jubilados, precarización laboral, endeudamiento de los hogares y dificultades para generar empleo estable y con derechos.

"El Papa llegará a una Argentina con mucha tristeza", anticipó Martínez, que atribuyó ese cuadro a "un ajuste extremadamente severo" del gobierno de Javier Milei. León XIV pidió avanzar hacia modelos de desarrollo "más humanos, sostenibles y solidarios" y puso el foco en proteger a quienes están en riesgo de quedar excluidos. El encuentro tuvo un condimento extra: se dio en la previa del viaje del Papa a la Argentina, previsto para noviembre como parte de una gira regional que también incluirá Uruguay y Perú.

Qué dice la ley: la inteligencia artificial no es causal de despido

Mientras el gremio busca un principio en la Carta Orgánica, el marco legal vigente ya fija algunas reglas, aunque ninguna pensada específicamente para la inteligencia artificial. En la Argentina, incorporar IA no es por sí misma una causal autónoma de despido: la relación laboral sigue alcanzada por la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) y sus modificaciones, incluida la reforma laboral de 2026.

Una empresa puede reorganizar sus procesos e incorporar tecnología, pero si decide desvincular a un trabajador tiene que encuadrar esa decisión en alguna de las modalidades que prevé la ley. Si despide sin invocar justa causa, corresponde la indemnización por antigüedad del artículo 245, a la que pueden sumarse otros conceptos vinculados con la extinción del vínculo, como el preaviso. Traducido: que ChatGPT o Copilot puedan hacer una tarea no significa que la empresa pueda borrar el puesto sin pagar las consecuencias.

La ley contempla una alternativa para determinados escenarios: el artículo 247 permite una indemnización reducida cuando existe fuerza mayor o falta o disminución de trabajo no imputable al empleador, siempre que esté fehacientemente justificada. Pero la sola incorporación de inteligencia artificial no habilita automáticamente ese régimen: la empresa debería acreditar las circunstancias que exige la norma. No es lo mismo despedir porque se decidió sumar una herramienta que probar una caída real de trabajo que cumpla con los requisitos legales.

La automatización tampoco implica necesariamente un despido: puede cambiar las funciones de los empleados o la forma en que se organiza el trabajo. Ahí entra el artículo 66 de la LCT, que permite al empleador introducir cambios en las formas y modalidades de la prestación, pero con límites: esas modificaciones no pueden alterar modalidades esenciales del contrato ni causar perjuicio material al trabajador. Si el empleador dispone una medida prohibida y no la corrige después de una intimación, el trabajador puede considerarse despedido sin causa. Es decir: la llegada de la IA no obliga a nadie a aceptar cualquier cambio en sus tareas o condiciones laborales.

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