miércoles 16 de septiembre de 2026 - Edición Nº580

El Bardo de Siempre | 15 sep 2026

EL ARTISTA DEL GALPÓN FERROVIARIO

Tras el fallo que confirmó el desalojo, comenzaron las gestiones políticas para darle una solución a Marchesi y a su familia

El artista de la piedra vive y trabaja desde hace años en un galpón de la estación de trenes: ahí levantó su taller y también su casa. En diálogo con Bache3000, señaló que no tiene recursos para mudarse a ningún lado. Apenas se conoció la noticia, el Concejo Municipal abrió gestiones con la Provincia para buscarle una salida a él y a su familia. Te contamos el caso.


Por: Bache3000

La Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Familia, de Minería y Contencioso Administrativa de Bariloche confirmó la sentencia de primera instancia que ordena restituir a Tren Patagónico S.A. el predio de 2.800 metros cuadrados que ocupa dentro de la estación de trenes el artista Federico Marchesi. Adentro hay un galpón de 450 metros cuadrados convertido en taller de investigación y producción de obras en piedra, y la casa que Marchesi fue levantando con los años. El juicio de desalojo lo impulsó la Fiscalía de Estado en representación de la empresa ferroviaria provincial.

Desde que se conoció el fallo, el caso empezó a moverse por una vía distinta de la judicial. Marchesi se comunicó con el Concejo Municipal y el concejal Juan Pablo Ferrari, de Juntos Somos Río Negro, confirmó que ya se abrieron gestiones con el gobierno provincial para buscarle una solución al artista y a su familia. Los dos hablaron esta mañana con Bache3000: primero el artista y, minutos después, el concejal. La discusión que viene ya no es sobre el desalojo en sí, que quedó firme, sino sobre qué instrumento puede permitir que la actividad continúe.

Marchesi entró al predio por comodato y por un proyecto concreto: un monumento a la llegada de la primera locomotora a Bariloche. "Con un presidente del ferrocarril, de una de las gestiones, decidimos hacer un monumento a la llegada de la primera locomotora. Para ese monumento me dieron el comodato, el taller totalmente pelado, y lo fui instalando, comprando, acopiando los materiales, la información histórica, preparando gente", contó Marchesi en diálogo con Bache3000.

Ese acuerdo se cayó con el cambio de autoridades. "Después se me desestimó el monumento. No les interesaba el monumento a las nuevas autoridades del tren, porque decían que a ellos les interesaba el turismo, no les interesaba el trabajo con la piedra, ni trasladar piedras en el tren. Solo les interesaba el tren para el turismo", explicó. A partir de ahí el vínculo pasó a ser contractual.

En 2016 firmó con la empresa ferroviaria estatal un contrato de alquiler por tres años, que venció en 2019. "Yo la peleé y me empezaron a cobrar un alquiler, que en la cuarentena no pude pagar. Terminé el contrato, pero después no pude abordar el segundo contrato, que nunca me llegó, y me siguen cobrando los gastos de alquiler", relató.

Tren Patagónico le reclamó los alquileres impagos y lo intimó en varias oportunidades, pero recién en febrero de 2025 le exigió formalmente cancelar la deuda y devolver el inmueble, casi seis años después del vencimiento del contrato. En marzo, Marchesi le escribió al gobernador Alberto Weretilneck para intentar un acuerdo que le permitiera seguir usando las instalaciones y reconoció una deuda superior a los doce millones de pesos. El acuerdo no llegó y el juicio avanzó.

En el expediente, el artista planteó que había recibido el espacio para desarrollar un proyecto de arte en piedra, que durante años se hizo cargo del mantenimiento y de las mejoras y que allí construyó su vivienda. Un informe social describió su situación económica y familiar y varios testigos declararon sobre su trayectoria. La Cámara dejó asentadas esas circunstancias, pero sostuvo que para frenar un desalojo hay que demostrar que no existe la obligación de restituir, y que esa obligación quedó probada con el contrato, su vencimiento y la decisión del locador de no continuar.

Sobre las mejoras, señaló que no se acreditó un crédito líquido y exigible que habilite retener el inmueble y que ese reclamo debe hacerse por otra vía. Sobre el derecho a la vivienda digna, sostuvo que no fue desconocido, pero que no puede usarse para impedir que un inmueble vuelva a su dueño. Dejó, sí, una advertencia para la etapa que viene: la ejecución de un desalojo que involucra una vivienda debe hacerse conforme a la normativa de Derechos Humanos.

"Así que ahí viene el pedido de desalojo, y hasta el día de hoy estoy en la apelación. No sé si habrá otra instancia", resumió el artista. Consultado sobre un plazo de quince días para dejar el lugar, fue directo: "Digamos que me van a desalojar, porque yo no tengo recursos para mudarme a ningún lado".

Marchesi también habló de su propio recorrido y de las dificultades para moverse en la gestión administrativa. "Nunca pedí un subsidio de ninguna institución. Tengo quizás muchos errores encima, porque no soy un buen gestor con toda esta burocracia, y la verdad que la situación argentina no me ha llevado a un buen puerto", admitió. Y puso el eje en el valor de lo que se produce en el galpón: "Acá hay valores tangibles y hay valores intangibles, y el valor intangible lo tiene la cultura. La cultura no es un billete verde ni un billete con la cara de San Martín, es mucho más que eso. Si lo querés comprar con plata, no lo vas a poder hacer: eso es algo genuino".

También conectó su situación con el modelo turístico de la ciudad. "El éxito del turismo no es que la gente venga: es que la gente vuelva. Y la gente vuelve porque quiere conocer a la gente, lo que hace la gente de acá. ¿Y qué le vamos a ofrecer? Si no le ofrecemos nuestro arte, solo estamos vendiendo paisaje", planteó. Su pedido, dijo, es de tiempo: "Espero que las autoridades puedan revertir esto, o que me den un changüí de tiempo para hacerlo".

Las gestiones que se abrieron después del fallo

Apenas se conoció la sentencia, el caso entró al Concejo Municipal. "En el día de ayer Federico se comunicó con nosotros", explicó Ferrari a Bache3000, y aclaró por qué el tema no se había tomado antes: "En el momento en que Federico nos vino a presentar la inquietud, ya era un tema judicializado y había que esperar que la Justicia resolviera. Bueno, esto sucedió ahora, en estos días".

Con el fallo firme, las gestiones se activaron en el mismo día. "Ayer ya estuvimos en comunicación tanto con Viedma como con Fede. Hoy a la mañana temprano, después de la nota que él dio, le brindamos un poco de tranquilidad, transmitiéndole que se están buscando los caminos para una posible solución", detalló el concejal.

El punto central de la gestión es el instrumento legal. No se trata de revisar el fallo sino de construir, después de él, una figura que permita sostener la actividad en un espacio público. "Yo creo que el trabajo que hay que hacer ahora es buscar la manera, la forma, entender que es un espacio público, que por ahí haya que armar algún tipo de contrato con la provincia", planteó el edil. Y dejó abiertas las opciones: "Se están ocupando de buscar la mejor manera para darle una solución, buscando, no sé, si el formato tiene que ser un alquiler, un comodato, cuál es la manera. Obviamente, después de que la Justicia haya fallado".

Por ahora, lo concreto es el canal abierto entre el Concejo, la Provincia y el artista. "Estamos trabajándolo con él, y él hoy me dijo que le da mucha tranquilidad saber que se están buscando todos los caminos y las alternativas", cerró Ferrari.

Lo que todavía no está definido es el instrumento, el lugar y los plazos: si la salida llega por un alquiler, un comodato u otra figura, dónde funcionaría el taller y en qué tiempos. "Muchísimas gracias a todos los barilochenses que siempre me apoyaron y disfrutaron de lo que hacemos", fue el mensaje del artista, que sigue trabajando en el galpón mientras esperan una respuesta las gestiones que se abrieron esta semana.

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