Por: Bache3000
Todo indica que la Comisión Legislativa de este miércoles no va a ser una más. A las 9, madres y padres de la Escuela Primaria N.º 16 "Francisco Pascasio Moreno" irán al Concejo Municipal para exigir que se trate con urgencia el Proyecto 732-26, que propone afectar fondos del patrimonio cultural a la conservación del histórico edificio de Elflein y Palacios. El volante que circula entre las familias no se anda con vueltas: "¡Necesitamos OBRAS, no más relevamientos!".
La convocatoria está firmada por la Comunidad Educativa Escuela Nº 16 y enumera lo que irán a pedir: la reparación de grietas, techo y aberturas, y mejoras en la seguridad perimetral, la iluminación y las veredas. "Traé tu cartel, traé a otra familia", invita el llamado, que resume todo en una idea: preservar el patrimonio es garantizar una escuela segura, digna y en funcionamiento.
La jugada tiene su lógica. El mantenimiento le corresponde a la Provincia. Pero el edificio, inaugurado en 1930, forma parte del patrimonio histórico de Bariloche, y cualquier intervención tiene que acordarse con el área municipal de Patrimonio. La herramienta para poner recursos existe en los papeles desde 2011: la ordenanza 2148-CM-11 creó el Fondo Permanente para la Conservación del Patrimonio Cultural. Ese fondo debe recibir cada año, entre otros ingresos, al menos el 10% de lo que el Municipio recauda por Derechos de Construcción.
En el listado oficial de proyectos del Concejo figuran dos iniciativas sobre la primaria. Una es el 716-26, que le comunica a la Provincia el deterioro edilicio de la escuela. La otra es el 732-26, el de los fondos de patrimonio, que es el que las familias quieren ver tratado sin más demoras.
El conflicto explotó en agosto. El informe del Ministerio de Educación confirmó una fisura que se ensancha a medida que sube por el muro: 5 milímetros en la base, 12 a los 2,50 metros y 20 cerca de la cornisa. Como hipótesis, la atribuyó a un asentamiento diferencial entre el cuerpo original y la ampliación de 1975.
Ante esto las familias no se quedaron quietas. Hace dos sábados rodearon el edificio en un abrazo simbólico que reunió a madres, padres, alumnos de la primaria, docentes, directivos y vecinos. El jueves pasado subieron el tono: convocaron a una inasistencia masiva y llevaron la protesta a la calle Elflein.
Por eso, lo de este miércoles no es una visita de cortesía. Las familias van a pedirles a los concejales la urgencia que no encontraron en la Provincia.