Por: Bache3000
La Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB) le dio el visto bueno a su plan de renovación vehicular con la llegada de dos furgones utilitarios eléctricos DFSK eC35, pensados sobre todo para moverse por la ciudad sin quemar una gota de nafta.
La presentación se hizo en la usina "Ingeniero Juan Pechón" y reunió a un combo bastante numeroso: el gobernador Alberto Weretilneck, el intendente Walter Cortés, el ministro de Desarrollo Humano Juan Pablo Muena, el jefe del bloque de legisladores de JSRN, Facundo López, el secretario general de Luz y Fuerza Bariloche, Gabriel "Chimi" Prieto, y varias autoridades y trabajadores de la Cooperativa mirando de cerca la nueva adquisición.

El presidente de la CEB, Alejandro Pozas, fue el encargado de bajar línea sobre el objetivo de fondo: sumar herramientas tecnológicas para mejorar la prestación de los servicios y dejar atrás métodos que, según planteó, ya quedaron viejos. La idea es que la renovación de la flota sea apenas el primer paso de una agenda más grande, que combine tecnología, eficiencia y sustentabilidad en distintas áreas de la Cooperativa.
Toda esta historia con acento asiático no es casualidad: la incorporación de los vehículos viene de la mano de una misión institucional y técnica que representantes de la CEB hicieron este año a China, cuna indiscutida de la movilidad eléctrica mundial. Allá recorrieron empresas y organismos ligados a redes eléctricas inteligentes, movilidad eléctrica, almacenamiento de energía, energías renovables y digitalización de servicios, y volvieron con más de una idea (y, ya se ve, con algún que otro furgón) bajo el brazo.

Los DFSK eC35 tienen capacidad para dos personas, medio metro cúbico y medio de espacio de carga (5 m²) y pueden mover hasta una tonelada sin despeinarse. Con una batería de 38,7 kWh, prometen hasta 245 kilómetros de autonomía por carga, bastante más de lo que cualquier repartidor necesita para dar una vuelta por Bariloche.
La ventaja no es solo ambiental: al tener menos piezas móviles, no necesitan aceite, filtros, bujías ni sistema de escape, lo que se traduce en menor costo de mantenimiento frente a un vehículo a combustión tradicional. Sumale menos ruido y menos emisiones contaminantes, y el combo cierra bastante redondo.
A estas dos unidades ya en la calle se sumarán otras dos en los próximos días, así que la flota eléctrica de la CEB recién empieza a andar.