Por: Bache3000
Vivimos rodeados de montañas. Las tenemos en cada postal, en cada frase que usamos para vendernos al mundo, en la excusa perfecta para decir que Bariloche es un lugar privilegiado. Pero hay una pregunta incómoda que pocas veces nos hacemos: ¿cuántos barilochenses que miran esos cerros todos los días alguna vez subieron a ellos?
"En Bariloche estamos acostumbrados a hablar de la montaña como si fuera de todos", dice Sebastián Fuentes, director del documental y parte de la Fundación San José Obrero, en diálogo con Bache3000. "Pero hay algo que pocas veces discutimos: vivir frente a la montaña no significa necesariamente tener las mismas posibilidades de disfrutarla".

"La montaña desde la ventana" nace de esa idea. La producción retrata la experiencia de "Vamos a la Montaña", un proyecto de la Fundación San José Obrero que llevó a vecinos de barrios populares —que nunca antes habían pisado un cerro— a caminar hasta el Refugio López. A través de sus testimonios y los de los coordinadores y un guía, el documental muestra, según Fuentes, cómo "una brecha económica, social y cultural se empieza a cruzar, paso a paso, cerro arriba".
Para Fuentes, la distinción es clave: que un espacio sea formalmente público no significa que todos puedan disfrutarlo por igual. "No todos llegamos a un refugio con el mismo capital económico, cultural, social o simbólico", explica. "Algunos conocen los códigos de ese mundo desde chicos. Otros sienten que están entrando en un lugar que no les pertenece." La brecha, insiste, no siempre se mide en dinero: también se mide en conocimiento, en vínculos, y en algo más difícil de nombrar, el sentimiento de pertenencia.

El estreno llega, además, en un momento particular para la ciudad: a semanas de que Bariloche elija a los convencionales que revisarán por completo la Carta Orgánica Municipal. Fuentes conecta ambas discusiones: "La Carta Orgánica puede hablar de derechos. Pero nuestra responsabilidad como sociedad es preguntarnos si esos derechos pueden ejercerse efectivamente".
Una cita más para la agenda del FAB: este lunes en la Biblioteca Sarmiento, con entradas gratuitas que se entregan 30 minutos antes de la proyección en la boletería de la sala.