Por: Bache3000
La primera semana de septiembre, el Concejo Deliberante de Dina Huapi aprobó un proyecto de ordenanza del concejal Gabriel Páez titulado “Condónese los intereses por mora al vecino Carlos Barraquero”. El beneficiado es padre del expresidente del cuerpo legislativo, Gerónimo Barraquero, quien ocupó ese espacio hasta 2023, casualmente compartiendo labores con el propio Páez.
En la ordenanza, Páez defendió su propuesta argumentando que en el mes de agosto Carlos Barraquero quiso tramitar un libre de deuda y le informaron que registraba una deuda desde 2023 por su complejo turístico, de la que no tenía conocimiento ni le había sido notificada, pero de igual forma accedió a un plan de pagos. Sin embargo, luego le apareció otra deuda que, según le explicaron, sería producto de un error administrativo durante la gestión de Mónica Balseiro (2019-2023).
Sin dejar muy claros los mecanismos de cálculo ni los criterios aplicados, la normativa condonó los intereses de la deuda de Barraquero y los concejales Mónica Balseiro y Páez votaron a favor de eximir al vecino del pago de $461.873 “en concepto por intereses por deuda de tasa de Desarrollo Urbano y Servicios Retribuidos al vecino Carlos Barraquero”. La concejal Paola Noguerol, votó en contra, pero la ordenanza fue aprobada por mayoría.
Vale mencionar que dentro de los vínculos públicos y conocidos, Gerónimo Barraquero fue compañero de fórmula de Balseiro en las elecciones de 2023. El no llegó al gobierno, pero ella sí al organismo legislativo. Ahora, ella benefició a su padre de esta ordenanza.
Tras la aprobación y su posterior difusión, Dina Huapi no dejó de hablar al respecto, con críticas en grupos, redes sociales y en lugares comunes, donde las críticas estaban a la orden del día.
Ahora, se conoció que el intendente Hugo Cobarrubia, vetó la ordenanza y la dejó sin efecto, por considerarla fuera de toda norma. En los argumentos no se plasmaron razones políticas ni vinculares, más bien cuestiones técnicas y legales.
“El contribuyente reconoció la deuda pendiente sin alegar nada en contrario, acordando un plan de pagos, responsabilizándose del mismo más los intereses”, “la solicitud del contribuyente implica explícitamente la pretensión de cuestionar la legitimidad de intereses que voluntariamente fueron reconocidos y aceptados sin expresión de reserva”, dice el documento.
Se agrega además, que Barraquero “eligió acogerse a los beneficios del plan, aceptando sus beneficios, pretendiendo luego impugnar las cargas. Tal pretensión es jurídicamente contraria a la doctrina de los actos propios. Según la cual resulta inadmisible una conducta ulterior que es incoherente con otro comportamiento previo del mismo sujeto”.
Se añadió que la normativa que pretendía beneficiar a Barraquero por parte de los concejales, no cumplió con el procedimiento previsto por ordenanza para este tipo de casos.
“Los argumentos esgrimidos en base a falta de notificación, contradicen el ordenamiento jurídico y que la pretensión de desconocer el acuerdo voluntariamente suscripto por el contribuyente, resulta de gravedad institucional por la incertidumbre jurídica que produce y jurídicamente inadmisible por contradecir los actos propios del contribuyente en cuestión”, se fundamentó.
Ahora el veto llegó al Deliberante y quedará ver cuál es la actitud que toman Balseiro y Páez ante esta insólita situación. Más allá de los marcados vínculos personales y políticos entre los actores mencionados, esta condonación (con recursos de todos los dinahuapenses) sienta un grave antecedente para cualquier vecino que deba tasas municipales y considere que no puede pagarlas. A eso se suma que en este caso no se trataba de una vivienda particular, sino de un complejo turístico comercial.