Por: Bache3000
Hay frases que un intendente repite tanto que terminan sonando a verdad revelada. "No alcanza la plata" es una de ellas. Quien le discute esa premisa con números es Tomás Guevara: candidato a convencional por Fuerza Bariloche, docente de la UNRN e investigador del CONICET, que le envió a Bache3000 una columna de opinión sobre recaudación y gasto municipal.
Guevara no niega la falta de plata, pero le mete un dato en el medio que incomoda: "si tomamos 2024 y 2025 enteros, el módulo fiscal creció casi 25 puntos por encima de la inflación". Y no es un dato viejo: en el último año, escribe, "las tasas por servicios aumentaron en promedio más de 5 puntos porcentuales por encima de la inflación".
La paradoja, sostiene, es que esa suba no trajo más plata sino menos: "la cobrabilidad se está reduciendo al calor de la crisis económica, hoy está en menos del 40%". Y no se guarda la explicación incómoda: "la suba desmedida de tributos puede hacer incluso caer la recaudación".
¿Por qué el barilochense deja de pagar? Ahí Guevara no elige el eufemismo: "el barilochense percibe que los servicios que recibe son malos. Y tiene razón". Y enumera: "la mala gestión de residuos y la catástrofe ambiental del vertedero, o el pésimo transporte público".
El diagnóstico se resume en una imagen que el propio Guevara usa: "Bienvenidos a la gestión pública y sus restricciones. La famosa manta corta". No se puede subir mucho las tasas porque cae la cobrabilidad, pero tampoco alcanza lo recaudado para hacer obra.
Ahí llegan los dardos más filosos de la columna, apuntados al propio municipio: habla de "la pauta publicitaria desmedida, la enorme cantidad de contratados y cargos políticos, los pagos exorbitantes e irregulares como Navtour" como parte de lo que define como "una falta de planificación total de los gastos que demuestran improvisación". Y remata con una frase incómoda incluso para su propio espacio político: "la Municipalidad no sabe cuánto necesita recaudar, no conoce la estructura de costos de los servicios que presta".
El otro blanco es la relación con la provincia. Guevara sostiene que "Bariloche aporta entre 25-30% de la masa tributaria provincial y recibe el 17% de la masa coparticipable" y no ahorra ironía sobre el fondo compensador que ofreció el gobernador: lo llama directamente "ridículo", porque "no cubre ni siquiera el crecimiento poblacional". Y ahí suelta la línea más política de toda la columna: hace falta "menos abrazos y piropos con Weretilneck y un poco más de defensa de los intereses barilochenses".
Como salida, propone instrumentos que hoy casi no se usan en la ciudad: tasas de impacto para los grandes desarrollos inmobiliarios e indicadores urbanísticos diferenciales, optativos y onerosos, que —según argumenta desde su rol en el CIETES-UNRN, donde publicaron recientemente un informe sobre el tema— permitirían financiar obra pública "sin afectar al vecino ni al comerciante".
Cierra con un pedido que, viniendo de un candidato en campaña, suena casi a excepción: discutir el tema "con datos e ideas, sin prepotencia". Falta saber si alguien, en medio de la campaña por la Carta Orgánica, está dispuesto a aceptar la invitación.