Por: Bache3000
Este miércoles por la mañana se reunieron concejales de la oposición y representantes del SOYEM para intentar destrabar una serie de ordenanzas que hoy dividen aguas en el Concejo Deliberante y, sobre todo, en la relación con el Ejecutivo municipal. Dos de ellas concentraron la conversación: el pase a planta permanente de los trabajadores contratados y la actualización del módulo fiscal.
El gremio tuvo un rol de articulador. La idea, según se planteó en la reunión, fue abrir un canal de diálogo entre las partes para encontrar un punto de encuentro y llegar a una solución superadora, que evite que los proyectos terminen en un choque institucional.
El pase a planta es el más urgente. El intendente Walter Cortés ya anunció que vetará la comisión evaluadora aprobada por el Concejo para analizar la situación de unos 400 municipales contratados, con el argumento de que no hay fondos porque el módulo fiscal no se actualizó. Para el Ejecutivo, una cosa depende de la otra.
Sin embargo, uno de los argumentos centrales de quienes impulsan la medida es justamente el contrario: el pase a planta no modifica ningún presupuesto municipal. Se trata de trabajadores que llevan muchos años cumpliendo funciones en la Municipalidad y que ya tienen derechos adquiridos, por lo que la planta no se agranda ni se suman costos nuevos. Lo que cambia es que esas personas ganan legalidad, formalidad y estabilidad en su situación laboral.
El módulo fiscal, por su parte, es una discusión que se arrastra desde hace muchos meses. Su actualización es el tema principal que divide al Concejo, y es el punto que, según el propio Ejecutivo, condiciona todo lo demás.
Participaron todos los presidentes de bloque, además de otros concejales invitados, entre ellos Facundo Villalba, Juan Pablo Ferrari, Laura Totonelli y Roxana Ferreyra. Julieta Wallace y Leandro Costa Brutten estuvieron ausentes con aviso. Tampoco estuvo Lucas Pérez.
Por ahora no hay un acuerdo cerrado. Lo que sí quedó claro es que las conversaciones están en marcha y que la oposición y el gremio intentan llegar a una definición antes de que el veto anunciado por Cortés vuelva a tensar la relación entre el Concejo y el Ejecutivo.