Por: Bache3000
Las cuadrillas de Saneamiento de la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB) trabajaron intensamente para atender reclamos y normalizar el funcionamiento de la red cloacal, en el marco de las intensas lluvias que afectan a la ciudad. Desde la Cooperativa recuerdan la importancia de no arrojar residuos a las cloacas y de mantener separados los sistemas cloacal y pluvial.
Las fuertes precipitaciones registradas durante los últimos días generaron un incremento significativo de los caudales en las cañerías, producto también del ingreso de agua de lluvia al sistema cloacal. Esta situación puede provocar la saturación de los colectores, desbordes y bloqueos en distintos puntos de la red, requiriendo una respuesta inmediata por parte de las cuadrillas de emergencias.
Incluso durante las noches y bajo condiciones de lluvia intensa y constante, los equipos de Saneamiento recorrieron distintos sectores de Bariloche para atender los reclamos y resolver las situaciones que requirieron intervención urgente.
Entre las principales tareas desarrolladas se destacó la asistencia a vecinos afectados por el ingreso de agua a sus viviendas, procurando evitar que los líquidos ingresaran a las propiedades y dando respuesta a las situaciones más complejas. Asimismo, se realizaron tareas de desbloqueo de colectores principales mediante la utilización de camiones desobstructores en los puntos que lo requirieron. Paralelamente, las cuadrillas efectuaron controles sobre las estaciones de bombeo, verificando el funcionamiento de los equipos para garantizar su máxima capacidad durante el pico de la tormenta.

Las tareas de desobstrucción también permiten dimensionar uno de los problemas que enfrenta cotidianamente el sistema: en las cañerías pueden encontrarse residuos y materiales que no deberían ingresar a la red cloacal, como trapos, pañales, plásticos, envases, algodones, grasas y otros residuos sólidos, además de arena, piedras, barro, sedimentos y escombros. La presencia de estos materiales reduce la capacidad de conducción de las cañerías y puede generar obstrucciones y daños en distintos componentes del sistema.
Desde la CEB se recuerda especialmente a los vecinos que no se debe arrojar basura, residuos ni ningún otro objeto a la red cloacal.
Del mismo modo, los desagües pluviales de las viviendas no deben estar conectados a las cloacas. Ambas redes cumplen funciones diferentes y la red cloacal no está diseñada para recibir grandes volúmenes de agua de lluvia. Durante una tormenta intensa, el ingreso de agua pluvial a las cañerías genera un aumento extraordinario del caudal que puede saturar los colectores, provocar desbordes, sobrecargar las estaciones de bombeo y afectar el normal funcionamiento de la planta depuradora. A esto se suma que el agua de lluvia puede arrastrar hacia las cañerías arena, piedras, barro, sedimentos, hojas y otros materiales, favoreciendo la formación de obstrucciones.
Por este motivo, desde la Cooperativa se solicita la colaboración de los vecinos para evitar el ingreso de agua de lluvia y residuos al sistema cloacal. Un uso responsable de la red contribuye a prevenir desbordes, proteger la infraestructura y garantizar el funcionamiento de un servicio esencial para toda la comunidad.
Durante el temporal, las cuadrillas lograron normalizar la circulación en los principales colectores y resolver los desbordes reportados. Desde la CEB se destacó especialmente el trabajo realizado por el personal de Saneamiento, que mantuvo la atención de emergencias durante el temporal y desarrolló las tareas necesarias para sostener el funcionamiento de la infraestructura sanitaria de la ciudad. Las intervenciones se llevaron adelante respetando los protocolos de Seguridad e Higiene establecidos por la Cooperativa, en condiciones meteorológicas particularmente exigentes.
Una vez más, las cuadrillas estuvieron presentes donde fueron requeridas, trabajando durante las tormentas para dar respuesta a los vecinos y contribuir a mantener la red sanitaria en funcionamiento.