viernes 25 de septiembre de 2026 - Edición Nº589

Sólo el vecino salva al vecino | 25 sep 2026

El abrazo infinito

"La pérdida de un hijo no se supera, se integra a nuestro día a día": Alas de Amor cumple 10 años

17:45 |En diálogo con Bache3000, Adriana, integrante del grupo, repasó una década de acompañamiento a familias que atravesaron la muerte de un hijo. Con 100 árboles plantados en la Plaza Alas de Amor del barrio Las Victorias, la organización sostiene una red que se sostiene en el amor y en encontrarse con quienes "hablan el mismo idioma".


Por: Bache3000

Hace diez años, un grupo de familias decidió transformar la pérdida más profunda en compañía. Así nació Alas de Amor, el espacio que acompaña a quienes atraviesan el duelo por la muerte de un hijo, y que hoy sostiene una red que crece árbol a árbol, historia a historia.

En diálogo con Bache3000, Adriana, integrante del grupo, contó de qué se trata este acompañamiento que sostienen desde hace una década. "Nosotros hace 10 años, y creo que la palabra es acompañamiento, que nos acompañamos mutuamente. De eso se trata, acompañarnos en medio de un proceso que es muy complejo, como es el duelo por la muerte de un hijo", explicó.

Para dimensionar cuántas familias forman parte de esta red, Adriana recurrió a una imagen concreta: la Plaza Alas de Amor, ubicada en el barrio Las Victorias, frente al cartel que lo identifica, e inaugurada hace cinco años. Allí, cada familia planta un árbol en honor a su hijo o hija. "Hoy tenemos 100 árboles plantados hasta el momento. Así que somos muchos", contó.

No todas las familias participan de manera presencial y constante: muchas viven en otras partes del país y se mantienen conectadas a través de un grupo de WhatsApp y las redes sociales, donde reciben fotos y videos de cómo crece el árbol de su hijo o hija. "Es una dinámica quizás distinta a otras clases de grupos u organizaciones, pero sirve porque el duelo es un proceso complejo y que todo el tiempo va cambiando, no es algo que va en una etapa lineal", señaló Adriana, y agregó: "Siempre decimos que el duelo es como las olas, tenemos momentos".

El contacto con Alas de Amor suele darse a través de las redes sociales, aunque los tiempos de cada familia son propios y no siguen una lógica lineal. "No siempre el acompañamiento se requiere de manera inmediata. A veces toma años; algunas familias nos contactan en el momento y después pasan años hasta que vuelven, retoman y se sienten fuertes como para poder charlar. Otros necesitan el acompañamiento desde el día uno", detalló.

Lo que busca el grupo, explicó, es poder hablar con otra persona que esté transitando lo mismo. "Al ser tan particular, decimos que hablamos el mismo idioma y es lo que nos sirve para seguir. A veces sentimos dolor físico, dolor psíquico, cosas que creemos que son malas o que nos estamos volviendo locos, y en realidad es parte del proceso que, al hablarlo con otro, entendemos que también están pasando por eso o ya pasaron".

Sobre el origen del nombre que da identidad al grupo, Adriana fue clara: "Es esto de poder tomar vuelo aferrándonos al amor. Cuando uno siente tanto dolor, a veces el amor queda en segundo plano, pero lo que queremos resaltar es eso: transformar ese dolor y que quede más fuerte ese amor por nuestros hijos. Eso es lo que tratamos de hacer todo el tiempo. Resaltar el amor porque es lo que nos dejaron y es el que vamos a llevar toda la vida".

Consultada sobre cómo se sigue adelante después de una pérdida así, Adriana fue contundente: "No es superar; se supera quizás una separación, pero la muerte de un hijo no se supera. Uno tiene que integrarla a la vida porque un hijo es para toda la vida". Y remarcó que el duelo atraviesa a toda la familia: "Mientras estemos vivos —papás, mamás, abuelos, hermanos, toda la familia, porque esto afecta a todos— tenemos que aprender a integrarla".

Lejos de ser encuentros cargados solo de tristeza, las reuniones de Alas de Amor tienen otro tono: "Nuestras reuniones no son para llorar; nos reímos, hablamos de otro tema, tomamos mate, vemos a los más chiquitos jugar. Poder hablar de nuestros hijos". Y agregó un gesto que sintetiza el sentido del grupo: "Nos llamamos 'el papá de' o 'la mamá de'; en mi caso, me encanta que me digan que soy la mamá de Iñaki porque no tengo otro espacio donde me llamen así, ya que mi hijo físicamente no está".

En esta década, Alas de Amor impulsó una ordenanza municipal que garantiza la entrega de un árbol autóctono a cada familia en honor a su hijo o hija, y aportó su voz y experiencia para la sanción de la Ley Provincial 5843, que garantiza protocolos de atención respetuosa y humana ante este tipo de muertes. Además, el grupo entrega en el Hospital Zonal y en el IMI cajitas y bolsitas de recuerdos para las familias que viven la muerte de su bebé, una práctica que hoy también se extiende a las familias de El Bolsón.

Una invitación abierta

Quienes quieran contactar al grupo pueden hacerlo a través de Instagram o Facebook, donde también figura un número de WhatsApp para comunicarse directamente. Este domingo, desde las 16 horas, Alas de Amor se reunirá en la Plaza Alas de Amor para remontar barriletes con los nombres de cada hijo e hija. "El que quiera compartir está invitado", cerró Adriana.

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