Por: Bache3000
Los números duros del semestre muestran un salto que no es menor: la pobreza en hogares pasó de 21,0% en el segundo semestre de 2025 a 24,4% en el primero de 2026, y en personas trepó de 28,2% a 32,3%. La indigencia también aumentó, aunque de forma más moderada, de 4,8% a 5,6% en hogares y de 6,3% a 7,5% en personas.
Detrás de esos porcentajes hay una explicación simple: en promedio, el ingreso per cápita familiar subió 11,5% en el semestre, mientras que la canasta básica alimentaria aumentó 21,4% y la canasta básica total, 19,6%. Los ingresos crecieron, pero a menos de la mitad de velocidad de lo que cuesta no caer debajo de la línea de pobreza.
Vale la pena remarcar algo que suele perderse en la discusión pública: este indicador no lo inventó, ni lo mide distinto, la gestión de turno. El INDEC calcula la pobreza con la misma metodología desde 1992, comparando el valor de la canasta básica alimentaria y la canasta básica total contra los ingresos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares. La serie de los 31 aglomerados urbanos tiene continuidad desde 2016, atravesando gobiernos de distinto signo político, y muestra picos en 2020, en 2023-2024 y ahora una nueva suba, en un vaivén que depende de la relación entre ingresos y costo de vida, no de quién esté sentado en la Casa Rosada.
Acá aparece el límite que hay que marcar con claridad. Ni Bariloche ni Río Negro como provincia tienen un aglomerado propio dentro de la EPH, así que no hay una tasa de pobreza oficial específica ni para la ciudad ni para la provincia. Lo más cercano que ofrece el INDEC es el aglomerado Viedma-Carmen de Patagones, que incluye territorio rionegrino, aunque también suma a la localidad bonaerense de Carmen de Patagones. Con esa salvedad, la pobreza en personas en ese aglomerado llegó a 33,2%, por encima incluso del promedio nacional, y en hogares fue de 23,6%.
Hay un dato adicional del informe que funciona como señal indirecta para Bariloche, ciudad de menos de 500.000 habitantes: la pobreza creció más en las localidades chicas (+4,9 puntos porcentuales respecto al semestre anterior) que en las de más de 500.000 habitantes (+3,9 puntos). Sin un número propio, es el indicio más concreto que deja el organismo de que el fenómeno pudo golpear con más fuerza en ciudades del tamaño de Bariloche que en los grandes centros urbanos del país.
Los porcentajes del INDEC tienen nombre propio en Bariloche. Esta semana, Bache3000 encontró a Maribel revolviendo la basura para comer, días después de que su reclamo en la calle durante la "marcha de la bronca" se viralizara y le trajera, por ahora, más críticas que ayuda.
Su historia no entra en ninguna planilla del INDEC pero es exactamente el tipo de situación que las estadísticas nacionales están describiendo cuando hablan de un salto de 4 puntos en la pobreza: personas que, de un semestre a otro, dejan de poder cubrir lo básico. El caso de Maribel no prueba una tendencia por sí solo, pero pone cara a lo que los números agregados muchas veces esconden.
Ampliando la mirada a la región en su conjunto, el INDEC agrupa a Comodoro Rivadavia-Rada Tilly, Neuquén-Plottier, Río Gallegos, Ushuaia-Río Grande, Rawson-Trelew y Viedma-Carmen de Patagones bajo la región estadística Patagonia. En ese conjunto, la pobreza llegó a 21,0% de los hogares y 28,4% de las personas, con una indigencia de 3,6% en hogares y 4,2% en personas, todos valores por debajo del promedio nacional.
Pero el promedio regional esconde diferencias marcadas entre aglomerados. Comodoro Rivadavia-Rada Tilly y Rawson-Trelew mostraron los niveles más altos de pobreza en personas, con 37,2% y 35,1% respectivamente, seguidos de cerca por Viedma-Carmen de Patagones con 33,2%.
En el otro extremo, Neuquén-Plottier tuvo la incidencia más baja de toda la región, con apenas 19,6% de personas pobres, mientras que Río Gallegos (25,6%) y Ushuaia-Río Grande (25,9%) se ubicaron en un nivel intermedio. Esa dispersión confirma que hablar de "la Patagonia" como un bloque homogéneo simplifica una realidad que, aglomerado por aglomerado, tiene comportamientos bastante distintos.