sábado 26 de septiembre de 2026 - Edición Nº590

Datita Cultural | 26 sep 2026

AHORA, LLEGARON LOS '60

Así imaginó Bache3000 a los políticos de Bariloche en los años 60

11:25 |Con jopo, guitarra y aire de Mad Men, Bache3000 publicó esta semana un carrusel que reimagina a referentes de la política barilochense trasladados a la década del 60. La producción, pensada para despuntar un sábado gris con humor, sirve también de excusa para recordar una época bisagra en la historia local, nacional y mundial.


Por: Bache3000

El carrusel muestra a Silvina García Larraburu, Gustavo Gennuso, Martina Lacour, Alejo Ramos Mejía, Tomás Guevara, Roxana Ferreyra, Martín Govetto, Tomás Hercingonja, Marina Sánchez, Yanina Sánchez y Laura Totonelli, vestidos y ambientados con la estética de la época: trajes entallados de ejecutivo, vinchas con flores, motos, cafés bohemios y estudios de radio. La pieza retoma el mismo formato con el que Bache3000 ya había reimaginado a la política local en los años 80, pero esta vez elige una década todavía más lejana y con un peso histórico distinto: la de los cambios culturales y políticos que marcaron a la Argentina y al mundo.

Esa fue la excusa para ir un poco más al fondo y repasar qué fue realmente la década del 60. A nivel global, fueron años de ruptura: la Guerra Fría marcaba el pulso internacional, la Guerra de Vietnam movilizaba a estudiantes y pacifistas de medio mundo, y el movimiento hippie proponía el amor libre y la contracultura como respuesta al orden establecido. En 1969, la llegada del hombre a la Luna se transformó en el hito televisivo por excelencia de la época, transmitido en vivo a millones de hogares; esa cobertura cerró la década también en la Argentina, junto con la inauguración de la primera estación de comunicaciones vía satélite en Balcarce.

En el plano nacional, la Argentina arrancó la década con Arturo Illia en la presidencia, pero el 28 de junio de 1966 un golpe militar liderado por el general Juan Carlos Onganía lo derrocó, dando inicio a la autodenominada "Revolución Argentina", un régimen que buscó el acercamiento con Estados Unidos y se alineó con la doctrina de la seguridad nacional propia de la Guerra Fría. Uno de sus episodios más recordados fue la intervención de las universidades, que derivó en la tristemente célebre Noche de los Bastones Largos. La bronca acumulada explotó el 29 de mayo de 1969, cuando obreros y estudiantes de Córdoba salieron a las calles y enfrentaron a la represión en lo que se conoció como el Cordobazo, un estallido que terminó minando al gobierno de Onganía. Como curiosidad de la época: una ley garantizaba el "sábado inglés", el descanso desde el sábado a las 13 horas y todo el domingo, con una jornada semanal de 48 horas.

Bariloche vivía su propia versión de esos años. La ciudad todavía conservaba con fuerza sus "reminiscencias europeas": calles angostas con aire centroeuropeo, comercios como la fiambrería "Viena" en pleno centro y un paisaje de colinas boscosas que hoy quedaron sepultadas bajo el asfalto. Los chicos barilochenses de entonces caminaban al Colegio Nacional Ángel Gallardo —el único colegio secundario del pueblo— bordeando el lago, con la Catedral de Bustillo asomando entre la niebla. Los sábados, la vieja estación de servicio YPF del centro, con su confitería, se convertía en el punto de encuentro obligado de la juventud, junto al cine Arrayanes, la única sala del pueblo. En la montaña, mientras tanto, el Cerro Catedral —que ya llevaba tres décadas de desarrollo desde que Parques Nacionales convocó al austríaco Hans Nöbl para evaluar su potencial— consolidaba su lugar como un centro invernal de referencia, al punto de recibir esquiadores de numerosos países del mundo.

En materia de televisión, la Argentina de los 60 vivía su propia edad dorada, con programas para públicos bien diferenciados: infantiles como Titanes en el Ring, El Capitán Piluso y El Flequillo de Balá; juveniles como El Club del Clan y Escala Musical; y femeninos como Buenas Tardes, Mucho Gusto. Hacia el final de la década ya empezaban a asomar clásicos como Almorzando con Mirtha Legrand y Telenoche.

En la música, la "nueva ola" impulsada por El Club del Clan convirtió a su elenco juvenil en los primeros ídolos adolescentes del país. Palito Ortega fue la gran figura de ese momento, firmó con RCA Records en 1963 y terminó grabando 27 discos y protagonizando 26 películas. A su lado brillaban Sandro —comparado con Elvis Presley en el mundo hispanohablante— y Leonardo Favio, que saltó de la actuación a la música. Pero hacia el final de la década, en los sótanos y bares de jazz porteños como La Cueva o La Perla del Once, músicos como Moris, Tanguito, Javier Martínez y Miguel Abuelo daban forma a lo que sería el rock hecho en Argentina, un proceso que en 1967 derivó en "La Balsa" de Los Gatos, considerada el punto de partida del rock nacional.

La estética también se transformó de raíz: llegaron la minifalda y el jopo prolijo de la nueva ola, y los "guateques" —fiestas caseras con tocadiscos y vinilos— se volvieron el plan preferido de una juventud que empezaba a mirar más hacia Londres y Nueva York que hacia el living de sus padres.

Entre golpes de estado, guitarras eléctricas y una Bariloche todavía a medio camino entre Europa y la Patagonia, esa década terminó de moldear buena parte de lo que somos hoy. Y sirvió, además, para que un sábado los políticos locales se calzaran vincha y guitarra.

Más Noticias