Por: Bache3000
La sesión de esta mañana en el Concejo Municipal de Bariloche estuvo cargada de tensión desde el comienzo, con un debate caliente por el módulo fiscal que terminó con el proyecto devuelto a la comisión de Gobierno y Legales, sin los votos para ser aprobado en el recinto.
En ese clima, el concejal Facundo Villalba, de Primero Río Negro, expresó su postura en medio de gritos y fue interrumpido al final de su exposición por el delegado municipal de Lago Moreno, Mauricio Hernández, quien se acercó hasta su silla y lo increpó, eun una escena que sintetiza el nivel de tensión que se vivió durante toda la jornada.
La sala estuvo lejos de ser un espacio habitual de debate legislativo, ya que estuvo presente gran parte del gabinete del Ejecutivo municipal, entre ellos el subsecretario de Inspección General, Fabián Llacer; el secretario de Desarrollo Humano, Fabián Zúñiga; y los delegados municipales Gastón Muñiz, de Cerro Catedral, Omar Mallet, de Cerro Otto, y el propio Hernández. También había vecinos simpatizantes de la gestión de Walter Cortés, entre ellos Myriam Flores, que ya protagonizó otros hechos de agresión, incluso con un cronista de este medio.

Esta tarde, en diálogo con Bache3000, Villalba fue contundente al describir lo que vivió en el recinto y se detuvo en un hecho que considera el más grave de la jornada. "Esta vez se pasaron, no solo se metieron conmigo, que ya estoy acostumbrado, sino que hoy amenazaron de muerte a un miembro de mi equipo en la puerta de la sala de sesiones. Es realmente inaceptable y responsabilizo al intendente Walter Cortés de cualquier cosa que pueda suceder en adelante", sostuvo el concejal, sin precisar en sus declaraciones quién habría sido el autor de la amenaza.
El concejal también puso el episodio en un contexto más amplio, al señalar que se trata de un método que se repite. "Es más de lo mismo, la patota del intendente", afirmó, y describió un modus operandi que, según su mirada, "se repite en cada debate y consiste en traer patotas, usar a los funcionarios como fuerza de choque y llorar en los medios de comunicación, además de recordar que a comienzos de año el camarada Emiliano Hernández sufrió una agresión física".
Sobre el objetivo de lo sucedido, Villalba planteó que el oficialismo sabía que no tenía los votos. "Hoy sabían que no tenían los votos para aprobar el aumento de impuestos, así que hicieron este circo para ver si apretando a los concejales lograban torcer un voto. A mí estos matones no me van a mover un centímetro", aseguró. Y sobre el tono general de la sesión agregó que "nosotros fuimos a cuidar el bolsillo de los vecinos con argumentos y números", mientras que del otro lado, según su mirada, "recurrieron a los aprietes, la violencia y el amedrentamiento".
Son definiciones duras, que corresponden a la mirada de un concejal de la oposición, pero que se apoyan en una escena que fue presenciada por todos los que estaban en la sala, y que trasciende cualquier posición sobre el aumento de tasas. Desde Bache3000 nos preguntamos sinceramente cuál es el límite para este tipo de acciones, donde hay funcionarios públicos que deben cumplir determinadas obligaciones y límites porque no son un vecino más, tienen que dar cierto ejemplo y su comportamiento no corresponde en un sistema democrático.
La pregunta no es menor, porque cuando la presión pasa a ser física o intimidatoria, el debate por los números y los argumentos deja de ser el centro de la escena, y lo que queda en juego es la posibilidad misma de que los representantes de los vecinos puedan expresarse sin temor.
Durante su alocución de esta mañana, en medio del ruido y las interrupciones, el concejal cuestionó tanto el clima que se generó en la sala como el fondo de la discusión por el aumento de impuestos. Al inicio de su exposición interpeló directamente a quienes se encontraban en el recinto. "¿Qué quieren lograr con esto? Díganme la verdad. ¿Qué esperan lograr con esto?", preguntó, y agregó que no se escuchaban ni siquiera con quien estaba a menos de tres metros.
Luego apuntó contra la presencia de funcionarios en la sala. "Veo a medio gabinete, a funcionarios que cobran de los impuestos, pidiendo que aumenten los impuestos. ¿Quién defiende al resto de los barilochenses?", se preguntó.
Sobre los números, Villalba sostuvo que los papeles presentados por el Ejecutivo muestran una recaudación mayor a la prevista. "De enero de este año a enero del año pasado aumentó un 55%. No hubo 55% de inflación. Entonces, ¿cómo piden aumentar más los impuestos con ese esquema?", planteó, y afirmó que "se aumentó a principio del año un 10% más, más lo que aumentó la evaluación fiscal, y eso hizo que hoy se esté cobrando de tasa mucho más de lo que estaba presupuestado".

También rechazó lo que consideró una maniobra de presión. "No tienen argumentos. Entonces, nos quieren apretar, nos quieren extorsionar para que votemos algo, y la verdad es que no lo van a lograr", dijo, y agregó que "esto es lo que están ustedes proponiendo como debate, es apretarnos, extorsionarnos".
En otro tramo devolvió la pregunta al oficialismo: "¿No serán ustedes los que quieren que todo esto explote para echarle la culpa a la oposición?", planteó, y advirtió que "lo único que han hecho, si hay una constante de que asumieron, es que nos echan la culpa de todo".
Hacia el final, el concejal pidió otra forma de administrar los recursos. "Pónganse a gobernar. No necesitan de este aumento. La plata de los sueldos está. Si no les alcanza, es porque gastan mal. Dejen de contratar tantos ñoquis con sueldos altísimos. Dejen de despilfarrar la guita en pauta publicitaria que nadie sabe a dónde va", expresó, y cerró asegurando que "hagan eso y les va a alcanzar la plata y no van a tener que meterle la mano al bolsillo al barilochense".