Por: Bache3000
Con octubre ya en marcha y a pocas semanas de las elecciones constituyentes del 1° de noviembre, en las que los vecinos de Bariloche elegirán a quienes tendrán a cargo la reforma de la Carta Orgánica, los candidatos empiezan a poner sobre la mesa sus propuestas concretas. Alejo Ramos Mejía, primer candidato de la alianza Bariloche Sumar Sur, eligió el empleo como bandera y la resumió en una consigna, "El trabajo de Bariloche, para los barilochenses".
Para el candidato, la ciudad atraviesa un momento de actividad que todavía no se refleja en las oportunidades de los vecinos. "Bariloche crece, construye y genera actividad económica", planteó, y sostuvo que "ese crecimiento tiene que traducirse también en más oportunidades laborales para quienes viven en nuestra ciudad, especialmente para los jóvenes que buscan su primer empleo".
Su propuesta de fondo es que ese principio deje de depender de la voluntad de cada gobierno y quede escrito en la Carta Orgánica. "Proponemos que la nueva Carta Orgánica incorpore como política permanente del Municipio la promoción del empleo joven, la capacitación laboral y la contratación de mano de obra local", afirmó.
En concreto, explicó que toda obra pública municipal y toda contratación financiada total o parcialmente con fondos del Municipio tendría que contemplar mecanismos de preferencia para trabajadores que vivan en la ciudad, siempre dentro de los límites que establecen la Constitución y la legislación laboral vigente. Y fue más allá al aclarar que "los pliegos deberán establecer compromisos verificables de contratación local y mecanismos públicos de control".
Otro de los pilares es la creación de un Programa Municipal de Primer Empleo, pensado para conectar a jóvenes con empresas, comercios, cooperativas y emprendimientos locales. Según explicó Ramos Mejía, el Municipio promovería prácticas formativas, capacitación e incentivos para quienes incorporen jóvenes a empleos registrados, y la formación tendría que estar atada a la demanda laboral real, desde la construcción, el turismo y la gastronomía hasta la tecnología, los servicios, las energías, el ambiente, los oficios y la economía del conocimiento, con articulación entre universidades, escuelas técnicas, sindicatos, cámaras empresariales y organizaciones sociales.
A eso se suma un Registro Municipal de Trabajadores y Oficios, gratuito y digital, donde trabajadores y jóvenes podrían inscribirse con su oficio, su capacitación y su experiencia. El candidato detalló que las empresas adjudicatarias de obras y servicios municipales estarían obligadas a consultarlo antes de realizar nuevas incorporaciones.
La misma lógica aplica a las compras del Municipio, ya que la Carta Orgánica establecería el principio de preferencia por proveedores, empresas, cooperativas y emprendimientos locales, siempre que exista razonabilidad de precio, calidad y capacidad técnica. "El objetivo es que una mayor parte de cada peso que invierte el Municipio quede y vuelva a circular en Bariloche", señaló.
Por último, Ramos Mejía propone que las grandes obras municipales incorporen, cuando sea técnicamente posible, cupos o programas de formación de aprendices en oficios. "Una obra pública no debe dejar solamente una calle, una escuela o infraestructura", dijo, y completó que "también puede dejar trabajadores capacitados para el futuro".
La propuesta incluye además un compromiso de transparencia, ya que el Municipio tendría que publicar periódicamente cuántos trabajadores locales fueron contratados, cuántos jóvenes accedieron a su primer empleo y qué parte de la contratación pública quedó en empresas y proveedores de la ciudad. Para el candidato, el planteo no puede quedar en el discurso. "No alcanza con decir que defendemos el trabajo local. Hay que convertirlo en una obligación del Estado", sostuvo, y cerró con una síntesis de su propuesta, "Bariloche genera trabajo. Queremos que ese trabajo también genere oportunidades para los barilochenses".