Por: Bache3000
Con la noche de este martes 6 de octubre llega un alerta amarillo por lluvias que el SMN describe como "lluvias persistentes de variada intensidad", una forma elegante de decir que el cielo se va a poner a trabajar en serio. Los acumulados previstos oscilan entre 10 y 40 milímetros, aunque el propio comunicado aclara que esos valores pueden "ser superados de manera local", de modo que a más de un barrio le puede tocar la parte generosa del reparto.
El problema, según se desprende del aviso, no es solo el agua que cae sino lo que ya está arriba, porque el organismo recuerda que hay "una importante acumulación de nieve y hielo en sectores de montaña". Con ese combo sobre la mesa, el comunicado advierte sobre la "caída de ramas y árboles, deslizamientos de tierra y otros fenómenos naturales", es decir que la montaña, después de meses de postal, esta noche puede mostrar su costado menos fotogénico.
En ese marco se pide "permanecer atentos a cierres preventivos en diversas áreas" y revisar el Registro de Trekking para saber qué sendas están abiertas o cerradas, algo que viene bien tener a mano antes de que alguien se mande a caminar con la ilusión de que el sendero sigue como en enero. Para quienes se muevan en auto, la recomendación textual es "tener vehículos preparados para estas condiciones y portar cadenas", un consejo que en Bariloche se entiende rápido porque casi todos conocen a alguien que alguna vez las dejó en casa.
La lista de tareas incluye además consultar el estado de las rutas en Vialidad Nacional, los pronósticos en el SMN, los refugios abiertos o cerrados en el Club Andino y el peligro de avalanchas en avalanchas.com.ar, o sea que la previa de salir a la montaña esta semana tiene más pestañas abiertas que una redacción en día de cierre.
El comunicado también deja claro quién carga con la factura si alguien ignora las indicaciones, ya que queda "bajo absoluta responsabilidad de los prestadores turísticos y visitantes no respetar las indicaciones". Además se pide colaboración para "resguardar la integridad física" de quienes visitan o trabajan en parques y reservas.
Con la lluvia en camino y la nieve todavía arriba, lo que corresponde es mirar el estado de rutas y sendas antes de salir y dejar las cadenas a mano.