Por: Bache3000
Con una definición que no deja lugar a dudas, Aníbal Tortoriello trazó su frontera política: "Aborrezco el kirchnerismo porque aborrezco la corrupción". Y fue por más: "Quienes estamos en cargos públicos tenemos que estar en política para servir a los ciudadanos y no para servirnos de los impuestos que pagan".
Lejos de bajar el tono, el legislador ratificó su postura y la ató a su identidad política: "Mi compromiso es con Río Negro y con aquellos que están en política por vocación y no por el cargo". Con esa línea, marcó un límite intransigente frente a las prácticas de la vieja política y dejó en claro que no hay margen para la negociación en materia de integridad administrativa.
Sobre el futuro de la provincia, Tortoriello planteó su intención de encabezar una alternativa de cambio, con un gobierno transparente y de gestión para los rionegrinos. Para eso, se despegó de los esquemas que, según planteó, han salpicado la gestión pública en los últimos años.
El diputado cerró con una definición personal sobre qué lo llevó a la política: "Cuando decidí volcarme a la política fue por vocación pura, con el único fin de servir a mi país, a mi provincia y a mi gente. Río Negro y la Argentina necesitan funcionarios decentes, idóneos y comprometidos con el futuro, no con el beneficio personal".