Por: Bache3000
La búsqueda de voluntarios para vivir en El Bolsón a cambio de trabajar 30 horas por semana generó duras críticas en la localidad cordillerana, debido a que la figura de voluntariado está prohibida en la provincia de Río Negro y podría tratarse de una maniobra para evitar exigencias contractuales y emplear trabajadores en negro.
Los cuestionamientos se endurecieron aún más cuando identificaron al impulsor de la iniciativa, debido a que integra la Cámara de Turismo de El Bolsón y representa a esa institución en la Agencia de Turismo de la ciudad cordillerana. Se trata de Mario Batiti, quien comparte la conducción de la Cámara de Turismo junto a Diego Cordero.
La noticia escaló rápido en la esfera mediática nacional, a partir de la oferta que lanzó el hostel El Mirador, propiedad de Batiti.
Sin embargo, tan rápido como llegó la repercusión, surgieron las críticas: “no es más que una oferta laboral en negro, para evadir cargas impositivas y generar trabajo en negro” dijeron fuentes seguras a este medio.
Pero la crítica no terminó allí. La figura del voluntariado no está regulada en la provincia de Río Negro, por lo que su oferta representa “una irregularidad grave”.
En la localidad cordillerana distintas voces se sumaron a las críticas, debido a que “los bolsonnses deben tener prioridad, ya que muchos esperan oportunidades laborales dignas, pero bajo contrataciones en blanco y cumpliendo toda la normativa vigente”. Batiti integra la Cámara de Turismo junto a Diego Cordero, controvertido dirigente local, a quien empresarios locales cuestionaron por sus apariciones mediáticas con críticas al destino.

El concejal de Bariloche Leandro Costa Brutten presentó un proyecto para regular la figura de voluntariados en hostels de Bariloche, a partir de la difusión de una convocatoria similar a la de El Bolsón, pero para un emprendimiento local.
El posteo generó un debate intenso, con usuarios que defendían la experiencia como una forma de intercambio cultural y otros que advertían que, detrás de esa denominación, hay tareas de recepción, limpieza y cocina cumplidas con horarios y turnos fijos, sin sueldo ni aportes.
En ese contexto, el concejal Leandro Costa Brutten (bloque Incluyendo Bariloche) presentó ante el Concejo Municipal un proyecto de ordenanza que busca poner límites a este tipo de convocatorias. La iniciativa parte de un caso concreto que tomó estado público en la ciudad: un establecimiento de alojamiento turístico que ofrecía hospedaje gratuito y otros beneficios a cambio de aproximadamente 25 horas semanales de trabajo, con tareas de recepción, limpieza, cocina y colaboración operativa.
El proyecto no prohíbe el voluntariado genuino —el social, comunitario, cultural, educativo o solidario— ni las prácticas y pasantías educativas debidamente encuadradas. Lo que busca frenar es que los comercios habilitados usen las figuras de "voluntariado", "intercambio", "work exchange" o "colaboración" para cubrir tareas permanentes y necesarias del funcionamiento del negocio, sustituyendo así puestos de trabajo que deberían estar registrados.