Por: Bache3000
Este martes 13 de octubre la Municipalidad de Bariloche retomó los trabajos en la traza que conectará Vuelta de Obligado, al pie de la barda, con Los Ñires, y lo hizo con un rodillo compactador que pasó sobre el relleno del terraplén para preparar la base de la futura calzada.
La intervención pudo continuar luego de la resolución judicial que rechazó el amparo ambiental presentado contra la apertura de la calle, el mismo que había impulsado el concejal Leandro Costa Brutten contra el Municipio y el intendente Walter Cortés, y que dejó sin efecto la medida cautelar que había suspendido provisoriamente las tareas. Según informó la Municipalidad, la decisión llegó después del análisis de documentación técnica y de una inspección en el lugar.
De acuerdo con lo detallado por el Municipio, una vez compactado el relleno se incorporará material de calle para perfilar la subrasante, habrá una nueva pasada del rodillo y recién entonces se avanzará con el hormigón, que le dará forma y consistencia a la superficie sobre la que se construirá la calzada.
Una conexión más amplia y un drenaje en el diseño
El proyecto prevé que esta calle sea parte de una conexión mayor entre la bajada de Brown y el puente Unión, con la idea de integrar los recorridos de toda la zona y ofrecer nuevas alternativas de circulación a los vecinos. Desde el Municipio aseguran que la gestión de Cortés busca “construir un Bariloche más fluido”, donde los desplazamientos cotidianos requieran “menos rodeos” para llegar al trabajo, estudiar, hacer trámites o acceder a los servicios.
El comunicado oficial agrega que la nueva infraestructura vial “puede contribuir a la revalorización de las viviendas del sector”, por los mejores accesos y la mayor integración con el resto de la ciudad. En cuanto al drenaje, el mismo texto señala que el diseño contempla medidas para “conservar y ordenar los escurrimientos existentes”, con el mantenimiento de un cauce, la conducción de surgencias subsuperficiales y obras para llevar los excedentes pluviales hacia el arroyo Ñireco.
Con la cautelar levantada, el Municipio tiene vía libre para seguir con la subrasante y el hormigón, y las obras de drenaje quedan como el próximo punto a seguir en el terreno.