Por: Bache3000
Bariloche tiene una postal para cada temporada: el lago, los cerros, el Centro Cívico. Ahora tiene también un video que la da vuelta. Vecinos que reclaman por el vertedero municipal publicaron en Instagram una “protesta dancing”: bailan sobre los paisajes que enamoran a los turistas para mostrar lo que, según dicen, la ciudad esconde detrás.
“Con los mejores paisajes turísticos hoy les presentamos la contracara de Bariloche”, arranca el posteo. Y sigue: “Detrás de las bellas postales y los paisajes que enamoran a miles de turistas, existe una realidad que no se puede seguir ocultando. El vertedero es una problemática que exige respuestas urgentes”.
El mensaje tiene un destinatario con nombre y apellido. “Walter Cortés, ¿hasta cuándo? Cierren el vertedero YA. Lxs vecinxs merecemos una solución”, cierra la publicación.
El reclamo no es nuevo, pero el formato sí. Lejos de las pancartas y las bolsas de basura frente al Concejo, la protesta apuesta al lenguaje de las redes para meterse en el mismo terreno donde la ciudad vende su imagen. Y el respaldo social parece estar del lado de los manifestantes: las encuestas señalan que el 94% de la población quiere sacar el vertedero de donde está.
El basural, ubicado sobre la Ruta 40 a unos ocho kilómetros del centro, figura entre los 50 más contaminantes del mundo según la International Solid Waste Association, y es el único de la Argentina en esa lista. Los incendios son recurrentes y el humo llega a los barrios linderos: El Pilar I y II, 645 Viviendas, Villa Lago Gutiérrez, Valle Azul, Unión, 2 de Abril, El Frutillar y Cooperativa 258, entre otros. Los propios concejales admitieron que el predio llega a prenderse solo por los gases que acumula.
El cierre del vertedero como sitio de disposición final está fijado por ordenanza desde hace años, con plazos que nunca se cumplieron. La promesa de un vertedero regional, que depende de la Provincia, sigue sin concretarse.
Este año, el Ejecutivo de Cortés envió al Concejo un pliego para licitar la construcción de módulos de relleno sanitario y la operación del predio actual durante diez años, con la posibilidad de rescindir a los cinco si aparecía una alternativa regional. El proyecto preveía 3.565 millones de pesos para la obra y casi 40.000 millones para el servicio. Tras sesiones con gritos, intervención policial y vecinos en las barras, el pliego no consiguió los votos.
La respuesta del Municipio llegó por otro camino. A principios de octubre, el intendente confirmó que se está construyendo una nueva celda en el mismo predio, por administración, con personal y materiales propios. “Nosotros vamos a sacar el Vertedero adelante”, aseguró Cortés.
Para los vecinos, abrir otra celda en el mismo lugar es exactamente lo contrario de lo que piden. Por eso el baile: para recordar que, detrás de la foto perfecta, hay barrios enteros que respiran lo que la ciudad tira.