Por: Bache3000
La bomba de agua de la Escuela Secundaria Río Negro N.º 20 de Bariloche se rompió a las 7:50 y, como el agua quedó cerca de los cables, hubo que cortar la electricidad de todo el edificio. Por eso docentes, estudiantes y equipo directivo debieron esperar en la vereda, entre mochilas y abrigos, sin saber cuándo podrían entrar. Así empezó ayer la jornada en la escuela, según el relato de una familia de la comunidad educativa.
El episodio, lejos de ser un hecho aislado, se suma a una lista de deficiencias que la comunidad educativa marca transitar. Los baños están rotos, y por eso los estudiantes tienen recreos diferenciados desde el año pasado. Hay picaportes y focos rotos, una preceptoría fuera de funcionamiento por problemas en el techo y goteras en las aulas.
El laboratorio, según el mismo testimonio, tiene seis focos sin funcionar y carece de mecheros, lo que complica las prácticas de una materia que depende de ese espacio. La denuncia sostiene que se enviaron múltiples notas al Consejo de Educación sin recibir respuestas ni soluciones, y reclama “condiciones dignas y seguras” para toda la comunidad educativa.
La situación de la ESRN N.º 20 tiene antecedentes. En septiembre de 2024, la escuela suspendió las clases por 48 horas ante un posible avistamiento de un roedor, y en abril de 2025 estudiantes, familiares y docentes se movilizaron junto a la ESRN 45 hasta el Consejo de Educación para plantear sus reclamos edilicios. En esa oportunidad, según se informó, la subdelegada se comprometió a trabajar en los problemas planteados.
El episodio se suma a los reclamos de otras escuelas de la ciudad. El 7 de octubre, estudiantes de la ESRN 36 del barrio La Lomita realizaron una sentada tras un robo que dejó sin grifería los sanitarios y sin inodoros uno de los baños, y días atrás padres y docentes de la Escuela 71 del Ñireco denunciaron techos con filtraciones y baños muy precarios en un edificio que funciona como provisorio desde hace 33 años.