Por: Bache3000
Pablo Chamatrópulos respondió a la consulta de Bache3000 sobre cuál es la mejor propuesta de su espacio para la carta orgánica, y la ordenó bajo una idea que repitió en todo momento. “Nuestra propuesta para esta importante elección de carta orgánica es el Bariloche que soñamos”, afirmó, y definió ese sueño como “una ciudad moderna, una ciudad desarrollada y una ciudad transparente”.
Sobre el primer punto, el candidato aclaró que no habla de robots sino de herramientas concretas para el vecino. “Estamos hablando de tecnología puesta al servicio del vecino”, dijo, y la vinculó con los trámites municipales y, fundamentalmente, con que “puedas incidir en los asuntos públicos, que puedas votar con el celular”.
Al referirse a la ciudad desarrollada, Chamatrópulos puso el foco en los servicios públicos y sostuvo que no se trata de grandes ambiciones sino de un piso mínimo. “No puede haber una ciudad desarrollada si no hay un servicio razonable y adecuado de gas, de luz, de agua y, por supuesto, de cloaca”, señaló, y agregó que “eso no pasa en Bariloche y la carta orgánica lo puede resolver”.
En cuanto a la transparencia, el candidato apuntó a los organismos de control y a quién los dirige. “Los entes de control no los maneje el oficialismo. Es insólito que el oficialismo se controle a sí mismo”, sostuvo.
Chamatrópulos también se refirió a la calidad de las instituciones y pidió “que la violencia no sea parte del debate público, que la violencia tampoco sea parte de la gestión de gobierno, que un fiscal no te mande a conciliar a la víctima y el victimario de un grave hecho de afrenta a las instituciones democráticas como pasó hace poco”. Y cerró con una reflexión sobre el alcance de lo que propone. “Parece poco, parece básico, pero es un montón. Y sin eso no vamos a construir una ciudad como la que queremos todos los barilochenses”, expresó.
La propuesta de Podemos Bariloche queda así planteada de cara a las elecciones del 1° de noviembre, con la carta orgánica como la herramienta que, según su candidato, puede ordenar los servicios, los controles y el funcionamiento de las instituciones.