Por: Bache3000
El fiscal jefe Martín Lozada abrió los alegatos y explicó que el Ministerio Público Fiscal acusa a Marín de homicidio triplemente calificado, por haber sido cometido con arma de fuego, en el marco de una relación sentimental y en un contexto de violencia de género. Según relató, el hecho ocurrió el 30 de julio de 2025, a las 2 de la madrugada, dentro de la casa de calle Los Radales 856 donde vivía Estefanía Civardi, de 22 años, y se produjo con el arma reglamentaria que el Estado rionegrino le había provisto a Marín como policía.
Lozada aseguró que la investigación lleva 15 meses y que, de toda la información reunida, “no podemos sino concluir que Emerson Marín fue el autor del disparo que le quitó la vida”. Anticipó que el jurado va a escuchar a familiares, amigos, un vecino, una compañera de trabajo, policías, médicos, peritos y dos exparejas del acusado, y que se va a plantear que Marín tenía restos de disparo en la palma derecha y que en la corredera y el gatillo del arma se encontró material genético de una sola persona, que según el fiscal es el acusado.

El fiscal puso el foco en los mensajes de WhatsApp extraídos del teléfono de Marín, que a su criterio muestran niveles de control, intimidación y seguimiento dentro de la relación. En ese punto leyó el mensaje que, según la acusación, ella le escribió al acusado: “No quiero terminar con un tiro en la cabeza”. Lozada agregó que, como la víctima ya no puede hablar, el jurado va a escuchar “su voz de aquel entonces transformada en un mensaje de WhatsApp”.
La Fiscalía también mencionó una carta que un testigo, César Omar Vargas, encontró debajo del colchón y en la que Estefanía escribió “Me quiero separar, estoy harta de tus celos y tu desconfianza”. Sobre la reacción de Marín tras el disparo, Lozada sostuvo que “Emerson Marín no llama al 911, no llama a la ambulancia, llama a unos compañeros de trabajo”, a quienes les dijo desde el primer momento que ella se había quitado la vida. Además anticipó que la defensa va a intentar “generar dudas” y que, cuando la prueba se vuelva contundente, va a buscar “suscitar en ustedes la compasión, la pena y la piedad”. Las partes acordaron como hechos no discutidos que Estefanía murió de un disparo realizado con el arma de la Policía de Río Negro asignada a Marín y que ambos mantenían una relación de pareja.
Por la querella habló el abogado Martín Govetto, quien representa a la familia junto con Tomás Soto, y recordó que ambos pasaron por la Justicia como parte de un área especializada, ya que “fuimos fiscales de una fiscalía muy especial, que era la Fiscalía de Violencia de Género”. Dijo que el jurado va a escuchar palabras que ellos conocen de años de trabajo, como “miedo, aislamiento, temor, empezar a esconderse”, y planteó que Marín “es un mentiroso, porque el señor Marín engaña, porque el señor Marín manipula, porque el señor Marín es un violento”. Para el querellante eso no depende de su palabra, ya que “no lo digo yo, lo va a venir a decir la gente que va a venir a declarar aquí”. También advirtió que el acusado va a declarar al final del debate, cuando ya hayan pasado todos los testigos, y que ahí “va a terminar de acomodar su versión”. El pedido a los jurados fue concreto, “les vamos a pedir en nombre de la familia que lo declaren responsable”.

La defensa, a cargo de Diego Navarro, tomó distancia del tono de las acusaciones y calificó las exposiciones de la Fiscalía y de la querella como “correcta para una película o alguna serie de ‘true crime’”. Aseguró que no viene con una teoría del caso sino que “venimos con la verdad y la realidad de lo que ocurrió”, y que el análisis del teléfono de Marín desmiente la idea de una relación asimétrica porque “en los mensajes de texto figura totalmente lo contrario”. En ese marco sostuvo que, si hubo una relación tóxica, la persona que la protagonizaba “no era el señor Marín” sino “la persona que hoy no se encuentra acá”.
Navarro también discutió la prueba de la acusación. Sobre la pólvora afirmó que “no la tiene el señor Marín, sino que la manipuló únicamente la otra persona”, rechazó que haya ADN solo del acusado en el arma y le marcó a la Fiscalía que “vuelve a equivocarse en la trayectoria” del disparo. Anticipó que “el señor Marín sí va a declarar” cuando se sienta cómodo y que “va a decir de primera mano qué es lo que ocurrió esa noche”, y sostuvo que “no mintió” en ningún momento. Además adelantó que el acusado hará una aseveración que, dijo, “la voy a mantener en secreto” porque la Fiscalía y la querella todavía no la conocen.
El juicio continúa con la declaración de testigos y peritos de ambas partes, y al final será el jurado el que decida si Marín es culpable o no culpable de la acusación.
