Por: Bache3000
En una charla distendida con Bache3000, Marcelo Cascón explicó que lo que más lo movilizó a volver a la política, ahora como candidato a convencional constituyente por la alianza Acuerdo Cívico por Bariloche, “fue este desafío de pensar la ciudad que viene”. El exintendente aseguró que la idea es salir de la cotidianeidad, sin perder de vista la realidad, para mirar cómo esa ciudad puede darle a los vecinos las respuestas que hasta hoy no les dio.
En su diagnóstico, Cascón puso el foco en la dirigencia y no en la ciudad, al sostener que hay “una dirigencia política, que no ha logrado consenso social y consenso político para resolver grandes temas de Bariloche”. Para él, la elección del domingo es una oportunidad distinta porque “esta es la oportunidad para pensarnos con tranquilidad, no elegimos intendentes, no elegimos concejales”.
Sobre la Carta Orgánica vigente, remarcó que hay coincidencia entre los distintos espacios en que el texto actual es bueno, y lo resumió así: “Buena la Carta Orgánica, ahora no se cumplió”. Contó además que en las recorridas los vecinos le pidieron que “resuelvan”, con el vertedero como uno de los temas que aparecieron, y planteó que su lista busca reglas claras, responsabilidades claras, control y sanciones para quienes no cumplan con lo que les corresponde.
En ese sentido, Cascón señaló que el incumplimiento del deber del funcionario público ya existe como figura, pero que en la práctica no se aplica porque “nadie va y te denuncia, porque nadie va y se anima”. Lo atribuyó a la “falta de control independiente” y consideró que no se le puede pedir al vecino que denuncie, con todo lo que tarda la Justicia.
Su propuesta es sacar al Tribunal de Contralor de la elección popular. “Un Tribunal de Contralor que no esté más de la mano de la política”, pidió, y fundamentó que si el presidente del Tribunal “va con el Intendente, después nos va a controlar”. Con esa lógica, sostuvo que “nadie controla al amigo” y “nadie controla al socio”, y propuso en su lugar un control independiente como órgano externo, con un jurado académico que controle y, llegado el caso, denuncie cuando no se cumpla con lo que se debe hacer.
Consultado por las propuestas que coinciden con las de otros partidos, Cascón explicó que la Ficha Limpia “es terminar con la corrupción de la política” y que alcanzaría a quienes tengan condenas por malversación de fondos públicos, corrupción, lavado de dinero o violencia de género, entre otros delitos. Sostuvo que quien esté en esa situación no puede seguir “apelando las resoluciones de una Corte Suprema que llegará dentro de 30 años” y mientras tanto continuar representando a los vecinos. Para su espacio es un emblema, y respecto de los partidos que se oponen, afirmó que “yo los quiero ver levantando la mano”.
Al ser consultado sobre cómo ve la ciudad, y en su condición de exintendente, habló de “problemas serios desde el punto de vista económico, socioeconómico”, con un fuerte impacto de la realidad nacional, y de una demanda de escucha por parte de los vecinos, que según dijo sienten que “no nos escuchan, no nos abren la puerta”. En materia de vivienda, propone un instituto de tierra, vivienda y hábitat social fuerte, “en serio, no la actual ventanilla de reclamo”, que influya en la planificación del suelo y en una renta diferencial urbana.
Sobre las obras, dijo que se están desarrollando de manera “parcializadas” y puso como ejemplo la de Brown, que a su criterio requería una obra de ingeniería y no un asfalto simple, y agregó que “cuando vi cómo se hacía, sabía lo que iba a pasar”. Para Cascón, planificar y tomarse el tiempo de invertir lo que hay que invertir es “una forma de no despilfarrar recursos”.
En el ping-pong rápido, opinó que el balotaje no pasa por sumarle votos al intendente, sino porque “hay una construcción de acuerdos en el camino con los que sacaron menos votos pero que metieron concejales”, lo que permite una mejor gobernabilidad. Sobre la reelección, se mostró a favor de un solo período más: “Reelección un periodo, no más allá”. Ante la posibilidad de reducir el número de concejales respondió “No, de ninguna manera”, y planteó mantener los 11 pero cambiando el método de elección, con la ciudad dividida en cuatro distritos que elijan dos concejales cada uno y tres más por elección poblacional, para que “ese concejal vuelve a su casa después de tomar decisiones”. También propone que los institutos de participación ciudadana, que hoy dependen del intendente para su convocatoria, pasen a ser convocados por el Concejo.
Al ser consultado sobre qué le diría a un vecino que se cruza caminando por la calle, Cascón respondió que le pediría que piense “en la ciudad que querés tener cuando tengas 40”, y definió a su lista como una que “tiene los pies sobre la tierra” y una mirada social.
Las elecciones constituyentes se realizan este domingo 1 de noviembre y los convencionales que resulten electos tendrán la tarea de reformar la Carta Orgánica de Bariloche.