Por: Bache3000
Bariloche también salió a la calle este jueves 29 de octubre para pedir justicia por Nancy Godoy. Más o menos una cuadra de vecinos y vecinas, nucleados en la comunidad educativa local, caminó desde la seccional de UnTER hasta la plaza del Centro Cívico, con la consigna “Mataron a una maestra”.
En la marcha se vieron banderas de partidos políticos de izquierda, del Instituto de Formación Docente Continua y de distintas escuelas de la ciudad, como el CET 2. Cada uno con su identidad, pero todos con el mismo dolor y el mismo pedido: que esto no quede impune.

Detrás del paro de hoy hay una muerte que golpeó fuerte a la docencia de todo el país, y por eso los gremios hablan de luto. La bronca y la tristeza que se vieron en Bariloche son las mismas que se replican en otras provincias. CTERA convocó bajo las consignas “Justicia por Nancy Estela Godoy” y “Ni una docente menos”, acompañó a la familia y al sindicato correntino SUTECO, y le reclamó a Corrientes y a la Nación que se hagan cargo de la “precariedad, aislamiento y desprotección” en la que trabajaba.
Nancy Estela Godoy tenía 52 años y era directora suplente de la Escuela N.º 626, en el paraje El Malezal, departamento de Esquina, una zona rural de difícil acceso y sin conectividad donde enseñaba a hijos de peones de una estancia. El 7 de octubre había desapareció cuando iba rumbo a la escuela, después de haber mandado un audio en el que describía el lugar como una “escuela fantasma” en grave estado de deterioro, según difundieron medios correntinos.

Su cuerpo apareció el miércoles 28, semisumergido en un bañado de una zona de monte dentro de la estancia El Curupí, a varios kilómetros de la escuela. La causa sigue en manos de la Justicia de Esquina y ya hay cinco detenidos, entre ellos el capataz de la estancia, Ireneo Zarza, señalado como principal sospechoso del asesinato, y un matrimonio que quedó preso por presunto encubrimiento agravado.
Juntarse, caminar unas cuadras y levantar las banderas puede parecer poco frente a un hecho así, pero es una manera de contar lo que pasó, de que no se naturalice y de que el pedido de justicia llegue a donde tiene que llegar. Eso fue lo que se vio hoy en Bariloche.