Por: Bache3000
Faltan pocas horas para que se definan las elecciones municipales que determinarán a los 15 convencionales constituyentes encargados de reformar la Carta Orgánica Municipal. Con 13 listas en competencia, el resultado dependerá tanto de los votos como de la matemática del reparto.
Para las elecciones de convencionales constituyentes en San Carlos de Bariloche, el Concejo Deliberante estableció un piso electoral del 5% de los votos válidos emitidos para que las listas puedan acceder a la distribución de bancas. Toda fuerza política o alianza que no logre superar ese umbral quedará automáticamente excluida del reparto. Según estimaciones, este porcentaje equivale a una base de entre 3.500 y 4.000 votos, aunque la cifra exacta dependerá de la concurrencia a las urnas.
En Bariloche hay 115 mil personas habilitadas para votar, pero en los últimos comicios municipales la participación rondó el 65%. Aquellas listas que logren perforar el piso mínimo ingresarán al reparto definitivo de cargos mediante el sistema D'Hondt. En total se elegirán 15 convencionales titulares e igual número de suplentes, quienes tendrán un plazo de 60 días para revisar y actualizar los 223 artículos de la Carta Orgánica Municipal.
El sistema D'Hondt es un método matemático de asignación de escaños por cocientes decrecientes que busca garantizar la proporcionalidad según los votos obtenidos por cada lista electoral. Se trata de la misma fórmula que se utiliza para distribuir los espacios en el Congreso Nacional, en la Legislatura Provincial y en el propio Concejo Deliberante Municipal.
Para llevar a cabo el cálculo, en primer lugar se descartan todas las boletas que no alcanzaron el umbral del 5%. Luego, el total de votos de cada una de las listas clasificadas se divide sucesivamente por la serie de números naturales (1, 2, 3, 4 y así sucesivamente) hasta alcanzar el número total de cargos a cubrir, que en esta oportunidad son 15.
Finalmente, todos los cocientes resultantes de esas divisiones se ordenan de mayor a menor en una lista general única. Las 15 cifras más altas de esa nómina obtienen las bancas en disputa, asignando un convencional a la lista correspondiente cada vez que uno de sus números figura entre los más elevados.
La fórmula debe su nombre al jurista y matemático belga Victor D'Hondt, quien la diseñó y publicó en 1878. Profesor de Derecho en la Universidad de Gante, D'Hondt ideó esta regla de cálculo en medio de los debates europeos del siglo XIX sobre la reforma del sufragio.
Su objetivo principal era abandonar los viejos modelos donde el ganador se llevaba todo y reemplazarlos por una distribución proporcional que garantizara la representación de las minorías en los parlamentos, aunque manteniendo una preferencia razonable por las mayorías para favorecer la gobernabilidad.
Su propio país natal, Bélgica, fue el primero en adoptar la fórmula en 1899. Con el paso de las décadas, el mecanismo se extendió a gran parte del mundo y se convirtió en la norma estándar para la elección de legisladores y concejales en democracias de Europa y América Latina, incluida la Argentina.