Por: Bache3000
El intendente de Bariloche, Walter Cortés, aprovechó el discurso posterior a los comicios de este domingo para proyectarse hacia 2027. Ante una multitud que lo ovacionaba, planteó que “el año que viene vamos a tener un vendaval de elecciones” y que “tenemos que ser vivos, tenemos que fijarnos cuándo nos hace menos mal elegir el nuevo intendente”. A continuación afirmó que “seguramente” volverá a representar a su espacio, en una frase que quedó parcialmente tapada por los aplausos y los cantos del público.
Cortés pidió a los presentes que se lleven en la memoria que él es “una persona que cree en cada uno de los paisanos” de Bariloche y aseguró que los lleva “en el alma”. Sostuvo que la gente “necesita ver al intendente” y que este tiene que estar en su pueblo, “con los buenos y con los malos”. Sobre lo ocurrido en las urnas, les pidió que se vayan “convencidos, alegres, felices” de que lo que votaron “es una realidad” que les va a cambiar la vida. “Ganamos una etapa, pero faltan otras etapas”, dijo, y agregó que “a partir de nuestro mandato, Bariloche cambia y cambia para mejor”.
En relación con la reforma de la Carta Orgánica, el intendente anticipó que se impondrá un 80% de mano de obra local para los jóvenes. “La posibilidad y las oportunidades del hombre de San Carlos de Bariloche están primero que los de afuera”, afirmó, y agregó que hay que “terminar con la flojera y la vagancia”. También habló de construir una municipalidad “dinámica”, que esté “en la calle” y “en el barrio”, atendiendo a quienes viven “en forma paupérrima”.
Entre los anuncios, Cortés dijo que “ya pronto” se entregarán los 750 terrenos y que hay trazadas 80 cuadras de pavimento para este año. Prometió inaugurar antes de Navidad la bajada de 9 de Julio, y habló del gimnasio número 6, que estará en el barrio Arrayanes. En su repaso mencionó además las 145 viviendas y la pavimentación de 97 cuadras más, obras que vinculó con el gobernador Alberto Weretilneck, a quien agradeció públicamente: “Usted siempre estuvo conmigo”. Sobre ese respaldo, dijo que quien llegue “con un pan bajo el brazo, como vino Alberto”, será “bienvenido” y “bendecido”.
En el tramo final, el intendente apuntó contra los discursos de campaña de otros sectores. “De hace mucho tiempo nos vienen ofreciendo la maravilla y el paraíso”, dijo, y describió un escenario de sueldos más bajos, desocupación en aumento y comercios que cierran. Habló de gente que debe “andar dando lástima para conseguir un trabajo, dando ciento cincuenta currículos que después los tiran a la basura”. Advirtió: “No creamos todo lo que nos vienen con el espejito de colores. Nosotros somos valientes, no somos estúpidos”.
Cortés cerró con un mensaje de tono conciliador y de campaña: “No buscamos revancha de nada. Solamente hemos ganado”. Y agregó que “más que decir las cosas, hay que cumplirlas” y que “vienen otras elecciones”.