Por: Bache3000
Santiago es un joven que el último 19 de octubre iba en moto con su novia María rumbo a un velorio y fue embestido de frente por un hombre alcoholizado que conducía una camioneta. Según explicó su papá José, por estas horas, “le van a colocar los clavos que faltan”, y con eso se cerraría la serie de operaciones.
Tras unos diez días de internación, los médicos evaluaron que Santiago ya podía moverse, aunque sin demasiada libertad, y le dieron el alta. Lo llevaron a su casa en ambulancia y el viernes pasado le hicieron la última curación de vendajes. Este lunes tocaba volver al quirófano, porque los clavos ya estaban listos.
La primera semana con el dispositivo que sostiene el hueso, Santiago tuvo que quedarse en cama. José contó que su hijo le decía que, al levantarse, sentía que el hueso se le movía por dentro, algo que ahora ya no le pasa tanto. Después de la operación, la familia calcula que necesitará poco más de una semana para poder levantarse e ir al baño con muletas. Lo que viene, según José, es ver cómo evoluciona la piel: “por ahora viene, dentro de todo viene bien”.
En lo judicial, la familia fue a Fiscalía donde le informaron que llamarán a declarar al conductor y a los testigos que se presenten. Recién ahí se definirá qué acciones se toman. La prioridad ahora, dijo José, es que Santiago se recupere.
Además, José lamentó que el hombre que esa tarde chocó a su hijo y a la novia de él con su camioneta todavía no se haya acercado a dialogar.