Por: Bache3000
Los nuevos inspectores y preventores de la Subsecretaría de Protección Ciudadana ya trabajan en la vía pública de Bariloche, después de que el intendente Walter Cortés firmara la Resolución N.º 3565-I-2026 que formaliza su despliegue. Según difundió el Municipio, el objetivo principal es reforzar el ordenamiento urbano y la seguridad vial en distintos puntos de la ciudad.
Para moverse por Bariloche, el personal contará en principio con cuatro motocicletas, que según la comunicación oficial buscan acortar los tiempos de respuesta ante emergencias o faltas en la vía pública. El Municipio aclaró además que los agentes fueron equipados por completo, tanto para su propia seguridad como para la de terceros.
De acuerdo con lo explicado por el subsecretario de Seguridad Ciudadana, Carlos Bais, los inspectores designados reúnen las facultades de Tránsito y Transporte con las de Inspección General. En la práctica, esto los habilita para labrar actas de infracción, secuestrar vehículos irregulares, intervenir en establecimientos comerciales y ejecutar clausuras cuando sea necesario.

El primer foco estará puesto en las reiteradas denuncias vecinales por ruidos molestos, sobre todo por las motos que circulan con caños de escape libres o modificados. Desde el Municipio remarcaron que esos escapes no originales alteran el descanso de la comunidad, especialmente durante la noche en el sector céntrico y los barrios aledaños.
Durante los primeros diez días, la fuerza municipal llevará adelante una campaña preventiva y educativa en la que informará a los conductores sobre la obligación de regularizar los vehículos que no cumplan con la normativa, y recién después comenzarán a aplicarse las sanciones y los secuestros.
El esquema toma como referencia el modelo de seguridad ciudadana que rige en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires desde 2015, y los agentes recibieron capacitaciones en herramientas tecnológicas y técnicas de abordaje orientadas a la resolución pacífica de conflictos. Desde la Subsecretaría plantearon el concepto de seguridad ciudadana desde una “perspectiva holística e interdisciplinaria”, con un trabajo articulado entre el sistema educativo, el área de salud, las juntas vecinales y distintas organizaciones comunitarias mediante talleres y actividades de concientización.
Cuando una situación escale hacia hechos de violencia o contravenciones mayores, los preventores e inspectores contarán con el auxilio y la coordinación directa de la Policía de Río Negro. Para la conducción municipal, el propósito central es “disuadir la violencia y garantizar una convivencia armónica entre todos los vecinos”.
La resolución establece un cambio de función de carácter transitorio por tres meses para el personal afectado a estas tareas. Durante ese período de prueba, su continuidad depende de aprobar el “Curso Preventor/Inspector de Seguridad Ciudadana”, coordinado por la Dirección de Recursos Humanos, y de las evaluaciones médicas laborales correspondientes.
Quienes aprueben la formación consolidarán el puesto de Inspector de Seguridad, mientras que los que no alcancen la acreditación seguirán en el área como Preventores Municipales.