miércoles 04 de noviembre de 2026 - Edición Nº629

El Bardo de Siempre | 4 nov 2026

PERO SÍ LOS OLORES

La CEB y las manchas en el Nahuel Huapi: “No son producto de la planta depuradora”

16:09 |El presidente de la Cooperativa de Electricidad Bariloche, Alejandro Pozas, atribuyó la turbiedad del lago a los ríos y arroyos cargados que desembocan en él, y descartó cualquier vínculo con el funcionamiento de la planta. Admitió, no obstante, que la instalación funcionó con fallas durante unos dos meses por el desgaste de materiales de uno de sus módulos. Aseguró que en ese período no se volcaron líquidos sin tratar.


Por: Bache3000

El titular de la CEB se refirió a la preocupación de los vecinos por las manchas observadas en el lago Nahuel Huapi. Explicó que no están relacionadas con el funcionamiento de la planta depuradora de líquidos cloacales que administra la entidad. Reconoció, sin embargo, que la planta atravesó dificultades operativas durante los últimos meses.

Las manchas y la turbiedad observadas semanas atrás en distintos sectores del lago Nahuel Huapi generaron preocupación entre los vecinos de Bariloche, con numerosas imágenes enviadas a las redes de Bache3000, y volvieron a poner en foco el funcionamiento del sistema de saneamiento de la ciudad.

Ante las consultas de este medio sobre una posible relación entre esas imágenes y la planta depuradora, Pozas explicó cuál fue la situación operativa que atravesó la instalación y aseguró que no se realizaron vuelcos de líquidos sin tratar al lago.

En primera instancia, reconoció que el servicio de saneamiento tuvo dificultades durante los últimos meses, principalmente como consecuencia del desgaste de materiales de uno de los módulos de la planta. Según detalló, el inconveniente se extendió durante aproximadamente dos meses y afectó los tiempos normales del proceso de tratamiento.

“La situación de nuestra planta es que está funcionando regular. A partir de la semana pasada hemos vuelto a la regulación normal”, explicó, y señaló que la cooperativa viene trabajando para recuperar y mejorar las condiciones del servicio.

Uno de los aspectos que más llamó la atención de las autoridades de la CEB fue el deterioro anticipado de determinados componentes. El presidente indicó que se trataba de materiales cuya vida útil estimada era de aproximadamente 20 años, pero que comenzaron a presentar problemas antes de cumplir ocho años de funcionamiento.

La reparación también presentó complicaciones por la dificultad para conseguir los repuestos necesarios en el país. Pozas explicó que debieron adquirir materiales específicos y que continúan buscando componentes en el exterior para disponer de un respaldo permanente ante eventuales desperfectos.

Ruidos y olores durante los inconvenientes

El funcionamiento irregular de algunos componentes tuvo consecuencias que fueron percibidas por los vecinos de los sectores cercanos a la planta depuradora. Entre los principales reclamos estuvieron los olores y los fuertes ruidos que emitían los sopladores del sistema.

El presidente de la CEB reconoció esas molestias y explicó que estuvieron directamente relacionadas con las fallas registradas en el equipamiento. El inconveniente, dijo, se agravó por las condiciones climáticas. Durante ese período se registraron lluvias importantes que incrementaron el ingreso de agua al sistema a través de las conexiones pluviales, lo que generó una mayor carga para las instalaciones.

Esta combinación de factores provocó que el proceso de tratamiento se volviera más lento y que los líquidos permanecieran durante más tiempo dentro de la planta. Según explicó, esa mayor permanencia generó un incremento de los olores y de su impacto en el entorno. “Al tener el material mucho más tiempo en tratamiento, larga más olor, sube el impacto y los vecinos lo sienten”, sostuvo.

Pero, al mismo tiempo, Pozas fue categórico al descartar que las manchas del lago tengan relación con esos inconvenientes operativos. “Las manchas en el lago no tienen que ver con eso. Hoy son producto de los ríos y arroyos cargados que desembocan en el lago y que generan esa turbiedad. No es producto de la planta depuradora”, afirmó.

Además, rechazó expresamente que durante el período de dificultades se hayan realizado descargas de líquidos cloacales sin tratamiento. “No se están volcando líquidos sin tratar al lago”, remarcó el titular de la CEB. Subrayó también que la cooperativa realiza controles y lecturas del agua, mientras que el Departamento Provincial de Aguas (DPA) lleva adelante tareas de monitoreo.

La situación vuelve a poner en primer plano la importancia del saneamiento en una ciudad cuyo principal patrimonio es el medio ambiente, y donde el funcionamiento de la infraestructura cloacal resulta central para la protección ambiental y para la calidad de vida de los habitantes.

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